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lunes, abril 11, 2011

Mejor de lo esperado!!!


Y bueno, podría pensarse, dada la coyuntura electoral, que me refiero al buen desempeño del pepe causita en el 43% de la ONPE a pesar del ya cantado mal resultado en las encuestas del gringo, pero no, estoy hablando de algo más frivolo: la comida. Y es que, cuando fui a San Francisco, me había resignado a no esperar mucho para la cena. A lo mejor alguna pizza simpática, pensé sin imaginar que en San Francisco no se vive de hamburguesas y un paladar engreido como el peruano, que sabe probar combinaciones exóticas y sabrosas sin mucho rebuscar, podía sentirse deleitado en norteamérica.
He de confesar que ni en la China, ni en California ni en Colombia había saboreado los platos que me dieron a probar en esta exquisita y guapachosa ciudad estadounidense. Tanto si hablamos de pastas como de pescados o chocolates, encontré un cuidado en los aromas y esencias que no esperaba. Claro, jugó a favor que no tenía altas expectativas... pero no fue solo eso. Realmenhttp://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=16382737&postID=7861632297451131215te se pueden encontrar en este territorio cosas ricas y hay mucho más que pan con jamonada y lechugas frecas acompañadas de una Coca Cola.
¿Van a San Francisco? Si es así, no dejen de ir a saborear unos verdaderos ravioles en el restaurancito que está frente a ese simpático parque lleno de corazones y a menos de una cuadra del Macys en donde le cantaron con mariachis a la vendedora de perfumes, en pleno día de San Valentín, antes de pedirle matrimonio...
¿No van a San Francisco? entonces vénganse a Lima antes de la segunda vuelta a probar un ceviche de dioses, o un saltadito o una causa... eso claro, siempre que sea mi causita quien pase a la segunda vuelta y, bueno fuera, estuvieran equivocadas todas las encuestadoras ... Venganse antes de que se le ocurra a nuestro camaleon Humala, que ahora se viste de seda, ganar la segunda vuelta ...
Y olvidense de las chatarras, porque sean fabricadas en Lima o en Miami o en Santiago, las hamburguesas siguen siendo tanta grasa... y mejor no les cuento que el taxista del otro día, ya en Lima, me contó que él había trabajado en una fábrica de embutidos y un día les pidieron hacer la mezcla para la marca más conocida de hamburguesas locales y terminó con un gran dolor de cabeza porque solo el 40% era grasa y carne (de la que no se puede vender en trosos o filetes) de vaca molida y el otro 60% eran grasas y desperdicios grasientos de otros animales molidos y mezclados con harto saborisante... pero mejor lo dejo ahi y sigo esperando el vuelo sin sobresaltos, concentrándonos en los buenos recuerdos y los buenos resultados.

viernes, febrero 25, 2011

El sueño americano


"¿Acaso sabes tú lo que es no tener para comer? ¿Sabes lo que es no tener dinero para nada?" increpó el moreno, desaliñado y malvestido caballero en la oscura esquina franciscana a una joven de razgos orientales y lujosa vestimenta. No vi que pasó antes, ni después, pero entiendo que le había pedido una limosna y ella no había accedido, quizas cansada de encontrar en tantas esquinas escenas parecidas.
Lo descrito es realidad pura, vivencia exacta ocurida exactamente hace una semana. Y no fue en nuestras calles, acostumbradas a la pobreza, sino en San Francisco, una linda ciudad estadounidense en donde, hay quienes no viven el sueño americano.
Al darse una vuelta, pasadas las 11 de la noche, uno se encuentra con un panorama bastante diferente al imaginado. Músicos ambulantes, uno que otro drogadicto peleando y más de uno pidiendo limosna. Y bueno, la crisis financiera no fue hace tanto...

lunes, febrero 21, 2011

Con estilo propio



Si hay alguna manera de definirla es pensando en su personalidad... es simplementa cautivante, con un señorío elegante, una suma de buen gusto y estilo propio. Ella es tal cual se le ve, maravillosa, y no deja que nadie diga lo contrario.
San Francisco, a mi modo de ver, tiene una personalidad encantadora. No es tan linda como Londres, ni tan histórica como Washington, pero está llena de un estilo bien definido y armonioso que hace cautivante su visita.
Sus calles inclinadas, sus tiendas coloridas, sus techos lluviosos, sus grandes espacios y sus exquisitos restaurantes tienen entre todos sintonía, y mantienen un equilibrio armonioso que solo quien confia en sus propios estándares logra alcanzar.
Aca no ves arquitecturas fuera de lugar, no tienes inundaciones a la bajada de cada colina, no tiran basura y no hay fachadas decaidas. Lo cual no quiere decir que no existan pobres - es impresionante la cantidad de mendigos - ni problemas, ni lluvias, ni llantos... solo significa que se sobrellevan inteligentemente, con elegante disimulo...