jueves, junio 12, 2008

Sacsayhuamán





Creo que hasta que vuelva a hacer un viaje tan largo, mi vida tendrá un antes y un después de China. Y es que el viaje al Cuzco me pareció super rápido. Ni bien habíamos subido al avión y ya estábamos aterrizando. Y ni siquiera hubo que hacer cola porque el chek in es en los kioskitos tomo menos de un par de minutos. Incluso a la regresada, como ya teníamos el bording pass impreso, la cola más larga fue para pagar impuestos… y ni tan larga. Una maravilla.

Una vez en Cuzco, la magia te envuelve y el soroche te atonta. A una velocidad 60% menor a la habitual, solo el mate de coca te da fuerzas para alzar los pies (que pesan como 100 kg cada uno), pero nada de eso importa con tal de poder disfrutar del encanto de este rincón del mundo.
Luego de los ajetreos laborales típicos en este tipo de conferencias, llegó el momento de recorrer Cuzco. Una mágica y encantadora experiencia que se perdieron los señores de Indiana Jones. Allí en Sacsayhuamán pudieron haber hecho un par de persecuciones antes de tomar otro avión y volar hasta Nazca…

Según el guía que nos tocó, los indígenas que habitaban esta zona tenían grandes habilidades como ingenieros y no solo idearon la forma para superponer piedras de enorme tamaño que pulían una a una y acoplaban sin necesidad de pegamento o cemento, sino que diseñaron sus edificios y ciudades de forma tal que desde lo alto – hoy en avión – se pueden ver figuras de animales. Por ejemplo Sacsayhuamán es una fortaleza de piedras gigantes, pero no es un muro para proteger la ciudad sino una construcción en forma de halcón (de ahí su nombre) que se usaba para ritos o ceremonias religiosas. Además su estructura, vista desde lo alto, forma la cabeza del gran puma que con sus calles y edificios representa toda la ciudad antigua del Cuzco.
El Cuzco fue el centro de residencia de religiosos y nobles y tanto sus casas como sus calles y sus principales plazas están organizados y ubicados de forma tal que dibujan un puma que mira hacia el norte. La plaza de armas es el estómago del animal y el Coricancha (Qoricancha) lugar de adoración del sol en donde se hacían estudios sobre los astros para planificar las cosechas, su órgano reproductor.

Hubiera quedado mejor la película de Indiana si hubieran dado una vueltita por el verdadero Cuzco y luego se hubieran ido a Nazca para ver las enormes líneas que representan diversos animales. En Nazca no hubo edificios, todas las figuras son hechas en la tierra y sí, es un misterio sin resolver cómo las hicieron o porqué las hicieron. Hay quienes creen que las hacían para comunicarse con sus amigos los extraterrestres… sin embargo es también muy posible que sean dirigidas al Dios Sol, soberano al que adoraban las diversas tribus ancestrales. Y es que el hombre siempre está buscando un ser superior con el cual comunicarse y al cual adorar...

En todo caso, mi queridísimo Indiana Jones, a ver si en la próxima enmiendas la plana y haces una carrerita por estos hermosos y misteriosos paisajes que no son – sin ánimo de ofender – iguales a los mexicanos. México es lindo, tiene construcciones maravillosas, pero diferentes totalmente a las locales. Eso sí, el guía nos aseguró que desde tiempos inmemoriales el hombre a viajado para conocer a sus vecinos y es probable que haya existido algún tipo de contacto con los antiguos mexicanos… pero no tanto como para que acá se hablara su lengua o se construyeran pirámides mexicanas.

4 comentarios:

Viv. dijo...

Cuzco, un destino pendiente.
Me han comentado que ese lugar emana una energía especial!
Estoy de regreso a la blogósfera comenzando un nuevo blog. (Te reservo algunos arándanos.)Abrazo.

carlos martinez dijo...

Por favor ni nombres mas al paleto ese de Indiana Jones, yo creo que ese tipo de gente de tan poca sustancia gris debe tenerse siempre a distancia de lugares tan mágicos en si mismo como los que comentas. Si han llegado hasta nosotros es precisamente por haberse mantenido al abrigo de aventureros ignorantes.
Y quiera dios que siga así el tesoro hasta que gente inteligente y buena descubra la grandeza de aquel gran imperio y beneficie a sus descendientes.

Esther dijo...

Qué bonito debe de ser y mágico. Antes no lo sabía pero, trasladarse por instantes al pasado, es posible, con lugares así.

La llama me recordó a una que había por aquí, en un parque temático ¡A mi hermana la escupía! Y a la gente de alrededor les hizo gracia y se ponían delante para ver si les escupían a ellos y ella se preparaba para ello ¡Je,je,je! Me llamó la atención ¿qué vería en mi hermana para hacer eso? Pero, son unos bonitos animales.

Curioso lo de la forma de animales.

Saluditos.

Marcela Mendoza R. dijo...

viv. Cuzco te espera para cuando puedas conocerlo.

sorry carlos, sorry, pero es que cuando estaba yo recorriendo las ruinas la semana pasada no podía evitar acordarme de las pirámides maya en la selva peruana y del cuzco que no salió ni de perfil en la citada cinta...

esther: sí, curioso, ellos querían mostrarle a su Dios que eran tan hábiles como un puma y por eso iban a conquistar a toda la región (y lograron hacerlo, porque la mitad de chile actual, de argentina actual, bolivia y ecuador eran parte de ese imperio. Fueron la Roma de América del Sur y querían que se supiera allá arriba)