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martes, julio 10, 2007

Ocho no son suficientes



Ibamos, mi sobrinita y yo, cruzando el parque Kenedy tras unos churros deliciosos que venden en El Manolo, cuando vimos a un señor entusiasta que anunciaba en un cartel, dentro de un módulo turístico que tiene el parque, “Machu Pichu es una de las maravillas del mundo”. Presurosa me acerqué a preguntarle a si era noticia confirmada. “Sí, acaban de anunciar que fuimos elegidos” – me reveló el señor.

Enhorabuena. La publicidad en torno al tema y la preferencia de miles de votantes ayudará a traer más turistas. Y eso beneficia no sólo a los hoteles de lujo, sino también a los guías, a los tejedores de ponchos… en fin, a todo el Cuzco. Claro que los organizadores del concurso se han conseguido la mejor base de datos con tantos votos… pero lo importante es que este tipo de reconocimientos ayudan a motivar más visitas a nuestra tierra.

Hay muchas cosas que decir sobre el Cuzco y nuestra ahora reconocida maravilla. Pero bueno, como estoy retrasada con los memes y tengo varias invitaciones sin responder, vamos a matar dos pájaros de un tiro. A continuación las ocho confesiones, u ocho “cosas” sobre un tópico de interés.

  1. Sus calles inclinadas y llenas de piedras nos transportan en el tiempo a un lugar más allá de nuestras fronteras imaginarias. Toda la ciudad es un pueblito, sí, pero un pueblito mágico, con una maravillosa vista en cada esquina. Y no me refiero a la ciudadela inca, sino a la ciudad del Cuzco, donde pude tomar esta foto y – para variar – me perdí dando vueltas (a pesar de estar a dos cuadras del hotel). La ciudad es simplemente encantadora.
  2. El espacio exterior y la disposición de las estrellas es la misma desde todos lados, pero para los limeños que estamos cansados de tanto gris, llegar al Cuzco y ver tantos tonos entremezclados, desde los verdes y marrones de los cerros hasta el celeste infinítamente perfecto de su cielo es simplemente maravilloso.
  3. Muchos lo admiran y lo veneran y les parece extraordinario por ser una manifestación cultural extremadamente propia, pero a mí no me gustó nunca. Me perdonarán, pero he de confesar que no me gusta mucho el Huayno. Ese compás se me hace muy golpeado y medio tristón.
  4. No fueron los extraterrestres. Quienes movieron esas inmensas rocas para formar los edificios tan impresionantes que hay en Machu Pichu fueron los mismos indígenas, quienes pagaban de esa forma al Inca sus “tributos”. Tampoco fue el poder de la mente el que hizo mover estructuras tan pesadas por esos cerros. Fue la fuerza física de muchos hombre durante mucho tiempo…
  5. Sí, es más cómodo hacer la visita en tren, pero si tienen un mínimo de espíritu aventurero en su sangre, han de hacer el recorrido por los Caminos del Inca. No, yo no he podido hacerlo aún, pero sé que es mejor ir caminando durante varios días por los cerros, de veras….
  6. Sí, consumir coca pudo haber ayudado a los cuzqueños a levantar esas piedras. Pero no consumían la coca como PBC ni sufrían graves alucinaciones mientras alzaban tremendo peso. Cuando chactas la hoja de coca (es decir masticas la hoja de coca) recibes energía y una muy mínima cantidad de alcaloide, pero no te drogas como lo hacen los drogadictos. No, yo nunca he masticado una hoja de coca (estoy en contra del uso de drogas), pero si he tomado un “mate de coca” (té en base a la hoja de coca) y en verdad se tiene uno que tomar un mate de esos para poder caminar a tremenda altura sin marearse o desfallecer por culpa del soroche.
  7. Sí, la comida es excelente. A excepción del cuy, claro está. Yo no soy partidaria de digerir a un roedor. Pero si ustedes son de mente abierta, prueben todos los potajes que preparan los cuzqueños y se quedarán doblemente maravillados…
  8. NO. No bastan tres días para conocer el Cuzco. Hay que ir a todos los rincones. Hay que dedicar mínimo tres días en la ciudad. Y luego toda una semana para recorrer los caminos del Inca rumbo a Machu Pichu. Y un par de días más para conocer otros poblados y poder conversar con esa gente tan sencilla pero al mismo tiempo tan abierta y amable...