miércoles, diciembre 13, 2006

¡Sueños!!!



Ahí estamos, en la cola de Santa. Su pequeña manito suda y tiembla, sus brillantes pupilas parecen volar por los aires y el corazón se le sale del pecho. Tiene una sonrisa tan, pero tan grande, que no se la quita nadie.
- ¿Este es el verdadero santa? – repite por enésima vez
- Es un santa verdadero, porque los juguetes que nosotros hemos dejado en la entrada de su fábrica van a ser reparados y luego repartidos a miles de niños pobres del interior del país. Y eso hace Santa: llevar alegría a los niños que no tienen un papá y una mamá que les compre juguetes.
- Pero él no vive en el polo norte…
- No, el que vivía en la nieve está ahora en el cielo. Ese fue un santo que vivió hace muchos años y todas las noches de Navidad repartía juguetes a los niños pobres. Dicen que el mismo fabricaba los juguetes de madera…

Continué contando varias historias más, dando los detalles respectivos, hasta que nos tocó llegar frente a él. Lo abrazó, le dio su besito y apretó fuerte su mano. Él en verdad era un anciano sonrosado, muy cariñoso y atento.
- ¿Qué le pediste?
- ¿Ha? Buenooooo, le pedí que me sacara buenas notas en mis exámenes para poder pasar la Navidad en Colán.
- ¡Que bien!
- Y ahora, ¿Adónde vamos?
- ¿Sabías que yo tengo una página en Internet que se llama “Adónde vamos”?
- Hay tía, que mentirosa que eres….

No intenté discutir con tamaña sabelotodo sobra la verdadera existencia de esta página porque yo también estaba tan emocionada de ver al Santa de Coca Cola, que mi mente ya estaba viajando en el tiempo.

Cuando yo tenía cinco, también creía a pie juntillas en el barbudo regalón. Mi mamá me dijo que escribiera una carta pidiendo un juguete y yo, con mi escaso vocabulario de aquel entonces, pedí una cocina de juguete linda, con comida de plástico incorporada. Días antes la había visto en una tienda y me había enamorado de ella. Y - como imaginarán - la dichosa cocina estuvo en mis manos para Navidad.

Lo maravilloso de todo esto es que dicha cocinita no estaba en realidad a la venta en esa juguetería. Mi mamá, en uno de sus viajes, la había comprado y traído para mí. Pero como ella sabía que yo creía en Santa, para hacer que me gustara la super cocina y la encargara en la carta, se le ocurrió pedirle al vendedor que me mostrara el juguete como si fuera de él. Así que ese ángel maravilloso que me trajo al mundo se tomó el trabajo de ir tres veces a la tienda, darle propina al vendedor y endulzarme con el juguete que ya había comprado previamente. Todo para robarle una sonrisa a la que habla.

Eso es lo más lindo de la Navidad. El cariño de unos y otros, reunirse con la familia para pasarla bien, el tener detalles de afecto y alegrar a quienes queremos. Y para todos los que creemos en Jesús, pues alegrarnos con su cumpleaños 2006.

Sí, es cierto que los centros comerciales ven esto como una forma de enriquecerse a costa de las ilusiones infantiles. Sí, es cierto que Coca Cola quiere vender más gaseosas. Y que las jugueterías están haciendo caja. Pero bueno, no me parece feo que mientras ganan algo de dinero los niños pasen un rato agradable. Feo es enriquecerse a costa de la venta de cocaína y demás formas de destruir la vida o la esperanza del ser humano…

13 comentarios:

ROx dijo...

Si la navidad es un invento, creo que es el mejor de todos. Estoy del lado de la navidad.

Mameri dijo...

que Jesus nacio en diciembre, más o menos entre el 15 y el 30 del mes, está demostrado históricamente, no solo por la Iglesia, sino también por arqueologos y demás estudiosos.

que si el arbol, que si el paneton, que si reunir a la familia a comer pavo, que si papa noel vive o no vive en el polo norte, que si el grinch, que si los duendes fabrican juguetes... todo eso que ha ido inventando el hombre... todo eso que envuelve de fantasía al mundo entero.. todo eso que llena de alegria... ¿que es? ¿que es? ¡todos cantan hay alegria por doquier! ¿que es? ... hasta el rey calabaza se asombra... eso tan maravilloso... coincido... es el mejor invento del hombre!!!

Anónimo dijo...

Mameri, me parece una buena reflexión y estoy 100% de acuerdo contigo. Sí, lo más bonito de la Navidad es estar dándonos cariño unos a otros, a mí me encantan esas cenas familiares, las adoro y las prefiero antes que ir por la calle dando tumbos y emborrachándome, creo que emborracharse no es forma de pasar la Navidad.

Opalo dijo...

Concuerdo contigo, la Navidad deberia ser todo el año.
Saludos

boris dijo...

marcela, te agrego mas datos, nacio en realidad el menos 6 y murio el año 30
felices fiestas

Mameri dijo...

claro esther, la navidad es reunidos con los que amamos, no dar tumbos por una calle solitaria, no señor...

opalo: que lindo que todo el año, la gente se quiera igual... tilin tilin tilin, tolon tolon tolon, talan talan talan...

tomo nota boris, si había oído decir que el año calculado de nacimiento es aproximadamente tres años antes de la era actual, porque los niños se registraban en el templo como a los tres años... por eso murio de 33 años en el año 30 ... en todo caso, de que nació en Belen cuando era el cambio de temporada climática no hay ninguna duda!!!

Anónimo dijo...

Pues bien, sucede ahora que para ser “políticamente correctos”, para no “herir sensibilidades” de otros credos o de la nueva “religión laica”, todo esto hay que reconvertirlo, disfrazarlo, maquillarlo para que parezca y no sea. Lo curioso es que este enmascaramiento ha sido auspiciado por algunos agnósticos y ateos que desde una posición laicista suelen hablar mucho de la tolerancia hacia sus posturas y las de otras religiones, pero no utilizan la misma medida para la sensibilidad cristiana y católica de estos días. Aunque tampoco les interesa que desaparezcan las fiestas navideñas, ya que con ellas vienen las vacaciones de invierno, aumenta el consumo y se benefician los pequeños y grandes almacenes. Pero sobre todo, se comparte esa carga de sentimentalismo llamado “espíritu de navidad” que sirve para autojustificarse con la solidaridad y para guardar las apariencias familiares en las consabidas cenas y comidas de estos días.

Sí, sí, todo eso sin que haya referencias a que hace XX siglos Dios quiso compartir nuestra naturaleza humana para que la humanidad participará en su vida divina. Esto tiene también su reflejo en esas postales de felicitación de instituciones públicas donde hay una ocultación a cualquier referencia cristiana. En muchas ocasiones son preferibles signos que evocan las religiones y mitologías naturalistas nórdicas como el árbol, el muérdago, la nieve, elfos o duendes, antes que aludir al hecho histórico de Belén. Lo mismo está sucediendo con los alumbrados navideños donde se da luz a unas fiestas vaciadas de su contenido originario. Y de igual modo ocurre con la entrañable tradición del obispo católico San Nicolás de Bari, de una reconocida caridad con los niños y humildes, convertida y transformada en nuestros días en la magia de un personaje de ropas rojas y barbas blancas, que nada tiene que ver con el cristianismo.

En esta secularización en la que se ve inmersa las fiestas de la Natividad del Señor, no está exenta la misma comunidad cristiana, que en gran medida ha perdido la sensibilidad de la sorpresa del misterio del Dios que sale al encuentro del hombre. Así ocurre que en algunas parroquias y templos se ha suprimido la Misa de media noche –conocida como Misa de Gallo– en pos de una misa vespertina con carácter festivo que resulta más cómoda para los tiempos en que vivimos. Sin embargo, lo auténtico y hermoso, es que en medio de la noche la buena noticia del nacimiento de Jesús llegó a unos pastores que cuidaban sus rebaños (cf. Lc 2, 8-12).

Es por ello, que volver a las fuentes de la verdadera Navidad, supone que no reneguemos de las raíces culturales que le han dado el ser a Europa, que los poderes públicos y otras instancias sociales tengan el respeto debido con el hecho cristiano, que aquellos católicos que actúan en la vida pública no favorezcan con sus actuaciones las tesis laicistas al disimulo del sentido indiscutible de la Navidad. Y que los mismos cristianos retornemos más intensamente a la espiritualidad primordial y natural del tiempo litúrgico adviento-navidad.

Nuestros pueblos y ciudades, gracias Dios, pueden aún fijar su mirada en esos bellos belenes que ocupan nuestras casas, Iglesias y plazas, en esos villancicos, que alegran el alma, y que aún no se nos han prohibido.
ZS06121601

laico dijo...

al usuario anónimo de las 12:16,

No te enfades tanto amigo, lo importante es que sientas a Cristo en tu corazón y lo reconozcas como tu Salvador.

Mameri dijo...

anonimo de las 12: todo acto de generosidad - como regalar juguetes a los niños pobres - es un acto de amor y lleva implicito una imitación a Dios, que es el que es, que es todo amor. Dios es amor!!! ( y si los niños necesitan de un gordinflon vestido de rojo para ayudarles a recordar que es bueno ser generosos, enhorabuena) Papa Noel es un gran discipulo de Jesús!!!

laico: lo importante es amar a Dios. quien ama a Dios, ama a los demás. No ama a Dios quien no sabe amar a los demás.

Matías Zibell dijo...

Nunca me ha caído simpático ese señor de traje blanco y rojo que se ríe de más y anda siempre abrigado, pero la anécdota de tu madre y la cocinita me lo ha hecho un poco más llevadero.
Gracias por compartirla.

tizia dijo...

Marcela totalmente de acuerdo contigo, es maravillosa la alegria de la Navidad que es una fiesta de familia y de los niños especialmente.
Lo que hizo tu mamá es lo que muchos llamamos la magia de la navidad.

Mary dijo...

hola marce, mira la noticia que encontré, agrega más datos históricos:
Mediante una simulación en computadora de las condiciones del cielo en las supuestas fechas del fenómeno luminoso que anunció el nacimiento de Jesús, De la Barra mostró que por esos días está registrada una conjunción de planetas que duró varios meses. Se conjuntaron Júpiter, Saturno y Marte, por lo que formaban una pequeña flecha que apuntaba a la zona donde se encuentra Belén en la primavera del año seis antes de nuestra época.

Así, demostró que pudo haberse tratado de esta conjunción lo que luego fue interpretado como la Estrella luminosa de Belén. "Eso explicaría por qué sólo los tres magos la vieron: porque conocían de esos fenómenos, y la duración de esa conjunción llamó su atención", agregó el especialista.

Aunque esta explicación no es totalmente contundente, aquí puede existir una pista para interpretar científicamente los sucesos celestes de los que habla el evangelio al describir el nacimiento de Jesús.

Mameri dijo...

bueno matías, abrigado con este sol... pobre santa!!!

eso eso es, mantener la magia, crear la magia, alegrar con la magia...

tres planetas formando una fila y enfocando a Belen por meses... interesante!!!