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jueves, marzo 01, 2007

En torno a los infiltrados

Lunes 26, 8:30 a.m.

Ibamos el taxista y yo contentos hablando de “Los Infiltrados”, como es lógico en un día como hoy, y como ocurre en todo el planeta tierra, en donde no se habla de otra cosa que no esté relacionada con el Oscar. De pronto, la sonrisa se desdibujó de golpe. Ahí estaban en la radio comentando el reciente nombramiento de Alva Castro como ministro del interior. Nada menos que quien fue ministro de economía en la época nefasta previa al intento de estatizar la banca en el año 1988, cuando la inflación reinaba en nuestro país y Alan García cumplía su primer gobierno.

Hombre con varias dudas planteadas en más de una oportunidad por sus opositores, Alva Castro personifica lo que menos le gusta a la gente del entorno aprista de Alan García. Es - digámoslo elegantemente - el menos favorito de todos los compañeros.

Justo ahora, cuando el Perú está siendo comparado con países exitosos de la región por su camino hacia arriba en la economía y contamos con la mirada dulce del Banco Mundial sobre nosotros, viene un nombramiento en el gabinete con sabor a malos recuerdos. Cierto es que está lejano al sillón de comercio exterior y al sillón económico, pero ponerlo a cargo de la seguridad del país sin la experiencia previa es preocupante.

El taxista coincidía conmigo en que mejor hubieran buscado algún técnico especialista en manejo del comando policial, o a otro aprista no tan conocido. Mejor aún, hubieran optado por algún miembro de otro partido, como lo era la ministra saliente. Pero no.

Y hablando de errores, el taxista y yo preferimos regresar al Oscar y discutir sobre porqué Babel obtuvo sólo un Oscar o porqué Penélope se quedó sentada. En lo que sí coincidimos es en que la traducción de TNT fue aceptable (aunque siempre extrañaremos la emoción de Ludmir), la conducción de la anfitriona suficientemente cómica (aunque si me preguntan a mí, Seinfeld fue mucho más gracioso) y sí, de lejos la mejor película animada fue la de los pingüinos. Y no, no queremos infiltrados partidarios…