
Me gusta.
Me gusta la gente sonriente, los amables, los que se acuerdan del que nunca se acuerdan, los que prenden sus luces y pasan horas armando lindos nacimientos.
Me gusta.
Adoro las películas dulzonas donde todo se soluciona la misma noche buena. Adoro los villancicos, los árboles, los nacimientos del centro de Lima y la gente que se pasa horas de horas en la cocina preparando una dulce noche buena.
Detesto.
Detesto a los malhumorados que manejan como si el resto no existiera, los que empujan en el supermercado para alcanzar la última botella de jorvic, los que insultan a la pobre cajera como si ella fuera la culpable de que sean tan a lo Grinch.
Y, sinceramente, deseo que cada una de las personas que pasa por aquí de vez en cuando, la pase bien esta nochebuena...