miércoles, enero 17, 2007

Castillo de arena


Al llegar a Colán, lo primero que vemos, luego de sonreír ante la sonriente bahía adornada con palmeras y casas de playa, es el pueblo, al borde del cual crece un antiguo y arenero templo. Por lo grande, parece sacado de una ciudad antigua y pegado ahí en medio del balneario. Es la construcción más enorme del pueblo en donde los pescadores artesanales duermen la siesta en sus pequeñas casas de adobe.

Cuando era chica, nos parecía toda una aventura ir los domingos. Había que treparse al carro – son por lo menos dos kilómetros desde la playa hasta el pueblo – y ponerse zapatos. Había que dejar el agua y ponerse vestido. Pero no se nos hacía tan pesado pensando en buscar el momento para subir al campanario.

El templo estaba casi en ruinas. Todo él se destartalaba. Las pajas del techo, las paredes de piedra y las puertas parecían caerse en cualquier momento. Uno entraba y sentía que viajaba en el tiempo. Nos sentíamos Indiana Jones en uno de sus viajes fantásticos. Y ni bien terminaba la misa corríamos al peligro, a trepar esas casi escaleras que llevaban al campanario, desde donde se podía ver toda la playa. Aun cuando nos decían no suban, ahí estabamos nosotras gritando, temblando, casi cayéndonos, pero finalmente llegando a subir para mirar la playa.

Con el paso del tiempo la prohibición al campanario fue formal e iniciaron la reconstrucción del templo. Miles de dólares donados por el gobierno alemán, entre otras instituciones más, hicieron posible el milagro de no ver el templo derrumbado. Tomo varios años y mucho esfuerzo del comité pro restauración evitar el derrumbe.

Los documentos y estudios históricos realizados no mienten. Es el primer templo construido por los españoles cuando vinieron al Perú. Y es el primer templo construido en todo sudamérica. Es una reliquia histórica. Al parecer los españoles que vinieron y pusieron una cruz marcándolo como territorio español, vivieron ahí un tiempo y construyeron el citado templo. Pero luego, miraron la punta de la bahía y decidieron poner la ciudad allá, en Paita. Así construyeron templos más grandes, casas más grandes y armaron el puerto que aún hoy funciona en Paita, quedando Colán solo como una playa a donde ir para descansar.

No obstante, la historia no ha terminado. El templo no está completamente reconstruido. La sacristía está al borde del desplome. Las imágenes de santos requieren retoques de pintura y no todo es color rosa. Por si fuera poco, un documento “se extravió” en la región y no se pudo concretar una nueva donación. Y mientras el dinero no llegue, el tiempo sigue haciendo estragos.

No es una catedral, no es un elegante palacio, ni es visitada por miles de turistas. Es toda color arena, toda piedras y cañas, toda pasado detenido en el tiempo. Es hermosamente rústica, sencillamente playera, simplemente nuestra. Y no les extrañe que si algún día me caso, lo hago allá.

14 comentarios:

Sandy Gallia dijo...

a veces los lugares valen mas por el significado que nosotros les damos, que por el valor histórico o arquitectónico que pudieran tener
Saludos! ^_^

Ursula dijo...

Hay tantas maravillosas iglesias en el Perú que necesitan urgentemente una restauración antes que se pierdan... Ojalá consigan los fondos para poder restaurar el templo, sería lindo que te cases en un sitio que significa tanto para ti, no???
Besos

La hormiguita dijo...

Es un templo precioso. Gracias por compartir su imagen y tus vivencias.

Un beso

tizia dijo...

El Perú cuenta con lugares llenos de historia que vale la pena preservar como la iglesia de la que nos cuentas, que es la primera iglesia que edificaron los españoles. Siempre se aprende algo.
Esperemos la restauren y puedas cumplir tu sueño.

ROx dijo...

Ojalá el día que yo entre por primera vez sea el día de tu matrimonio, cuando entres con tu vestido de novia montando una motocicleta enorme...

Matías Zibell dijo...

El día que te cases, será un lujo asistir a la ceremonia -al menos a través de tus escritos en el blog- y conocer Colán. Voy a sumar ese lugar al mapa de mis deudas.

gonzalo dijo...

gracias por llevarnos en tu viaje y en tu sonrisa.

Mameri dijo...

- como me conoce la rox - la moto, el vestido mojado en los bordes y sin zapatos - al menos ya desistí de que fuera en jean y con trencitas rastra!

- sorry a todos que no haya hecho muchas visitas pero estoy a fullllllllllllll en la reda -

Esther dijo...

Debe ser hermoso transladarse en el tiempo de esa manera, poder olvidar el mundo contemporáneo en el que vivimos, transladarse a otro tiempo ¡Sin precisar de magia!
Y pensar que los españoles, nuestros antepasados, hicieron esa maravilla, me enorgullece enormemente.

Un saludito.

Dinia dijo...

Está preciosa la iglesia. Lástima que como siempre tenga que haber tanto problema en restaurarla.
Nosotros en CR también tenemos una iglesia muy antigua, parece que la primera del país. El problema es que esa estña construída en un valle (Orosi) y las cumbres están tan erosionadas que creo que en algún momento la podrían afectar los derrumbes.

Mameri dijo...

hola esther! si, es bueno que queden esos edificios que cuentan historias por si solos

dinia: imagina que siendo Piura (donde queda colan) una ciudad en donde se repite el fenómeno del niño con mucha intensidad cada tanto de años... incluso en el 83, cuando las lluvias inundaron todo piura y el mar de colan se salio y derrumbo todas las casas de la playa (de 100 casas sobrevivieron unas 15) la Iglesia quedo firme, en pie... pero si, tanta agua la debilito y por eso se lograron las restauraciones que hoy la tienen firme de pie...

Anónimo dijo...

Saludos desde España:Les invito a que visitn mi BLOG, donde estan mis 6 páginasa Web, la Entrevista de Canal Extremadura, Documento Sonoro y otros trabajos.-Gracias.-
La direccion del BLOG es:
isidrorodriguezgomato.blogspot.com

Esther dijo...

Mameri, te invito a hacer un meme sobre el fondo de escritorio de tu PC o, del del trabajo ¿Te animas?

Un beso.

Mameri dijo...

si esther me animo

ni bien tenga unos minutos lo hago

mostro!