viernes, junio 23, 2006

sálvese quien pueda!!!



(Retos diarios que merecen coraje)

Va uno por la avenida Cuzco deslumbrado por la cantidad de cosas que le pueden vender en la vía pública a un sol (gorros, mandarinas, libros piratas, lupa de bolsillo de oferta y n cosas más) cuando, cual papá de Nemo frente a las medusas, debe armarse de valor y cruzar la avenida Tacna.

Esta avenida no tiene nada de la heroica ciudad del sur. Con sus ocho carriles, cuatro de subida y cuatro de bajada, es ante todo un retrato vivo del criollismo puro. Variopintos personajes, de todos los colores, olores y vocabularios se juntan solo por coincidencia con una única y temeraria intensión: sobrevivir mientras se transportan.

Somos como veinte las personas detenidas en la esquina esperando cambie la luz roja. Una madre con dos niñas, un par de amigos de lo ajeno buscando víctimas, un obrero de construcción, una empleada del hogar hablando por celular, un par de jóvenes en traje y currículum en mano… todos contemplamos la pista llena de ómnibus.

Sí, aunque parezca mentira, la luz roja indica que las personas no debemos cruzar y los carros deben avanzar. Pero aquí ocurre lo contrario. Unos ocho ómnibus están detenidos en plena intersección y no solo no avanzan, sino que no dejan avanzar a la hilera interminable de taxis que vienen por la avenida Cuzco. Cual perros del hortelano no dejan cruzar a nadie, excepto a unos ocho peatones avezados que se escabullen como chocolate derretido entre fresas.

Como la exasperación de los peatones aumenta, algunos se atreven a competir contra el agudo chillido de las diversas bocinas y gritan un par de barbaridades. Finalmente la luz cambia y los ómnibus arrancan. En segundos la pista esta despejada y los peatones emprendemos la marcha envidiados por los amarillos taxistas que siguen sin poder cruzar. En eso volteo y veo que un omnibus viene a toda prisa directo hacia nosotros aún cuando debería estar parado esperando el cambio de luz. No queda sino apresurar el paso y salvar la vida.

10 comentarios:

ROx dijo...

Cuestiòn de respeto, de urbanidad, de educaciòn. Estando lejos uno se olvida de esas barbaridades...no se si agradecerte que me las hayas recordado.

Ursula dijo...

Sí, comparto la opinión de Rox... acá me he acostumbrado tanto a que los autos le cedan el paso al peatón, que temo morir atropellada la próxima vez que viaje a Lima...
Saludos!

Rollita dijo...

que selva dios!!!

mahaya dijo...

:D amigas me temo que ese es problema mundial. No solo en Lima. Tambien en España.
Aqui ocurre tambien algo muy curioso. Los semaforos estan regulados para gente en muy buenas condiciones fisicas; condicion fisica es normalita, a si que puedo ponerme a correr cuando veo que el muñequito empieza a pardadear y a duras penas llego. Pero un anciano. Una persona que vaya con niños pequeños de la mano, o una persona normal pero que tenga un pierna escayolada y vaya con muletas.. Esas no llegan.
Asi que tienen que cruzar parte de la calzada en rojo con los coches pasandole por todos los lados, o quearse quieta rezando para no les pase nada.

Mameri dijo...

rox: respetar reglas...¿acaso es tan difícil?

bueno Ursula, si sirve de consuelo, esto se está superando en otras avenidas donde ya hay cámaras que filma a infractores y les mandan de frente la multa respectiva a su casa...

rollita: eso, eso, eso

mahaya: pareciera que le dan prioridad a los autos!!!

novivo dijo...

¡Hola! Felizmente que nos les pasó nada, en esta ciudad donde reina el caos hay que andar a la defensiva. Una vez un taxista me contó que en ecuador existen las cárceles especialmente para conductores, tal vez acá así se acabarían esta clase de problemas.


saludos

Mameri dijo...

hola! sí, una cárcel solo para choferes imprudentes sería genial, porque parece que la sola multa no surge efecto. dos días adentro a ver si lo vuelven a hacer...

Sebastián dijo...

Ah, veo que en todos los rincones de nuestra exquisita Latinoamérica sucede exactamente lo mismo. Yo trabajo en las calles de Buenos Aires y la experiencia es la misma.
Besos.

Estrellada dijo...

Paisaje cotidiano de las grandes ciudades de todos los continentes...con distintos acentos, en nombres de calles que remiten a historias distintas pero parecidas, nos enfrentamos al tráfico infernal. Qué alivio estar entrenados para esas corridas y lo esencial de estar siempre atentos!
Saludos!

Mameri dijo...

hola sebastian... problemas comunes que nos hacen renegar a diario

estrellada: sí hay que correr por la vida!!!