
El economista y director del diario Perú 21 nos habló el viernes sobre Nadine, la esposa del candidato a la presidencia Humala, quien es, al parecer, una de las plumas mejor pagadas del entorno peruano. Ella envía textos a un diario extranjero (que por cierto no le ha publicado ni un solo texto) y está disponible para asesorar a otras dos empresas más y gana US$9000 mensuales... ella parece la mujer del Cesar, es decir, comunicadora social exitosa, ahora que lo sea...
Aquí está un escrito un tanto antiguo de una ingeniera, bloguer por excelencia, con los pies bien puestos sobre la tierra. Habla de lo mismo. Bueno, no exactamente de lo mismo, pero parecido. Habla de la mujer del Cesar. A ella no le importa parecer algo, sino serlo. Ella se pregunta en su texto: ¿Es que acaso no sólo basta el hecho de “ser” para también “parecer”? ¿Existe acaso la posibilidad de “ser” y “no parecer”? ¿Por qué yo me esforzaría en parecer algo que no soy? La antítesis de Nadine, sin lugar a dudas...
Y sí, Diana, caras vemos pero corazones no siempre conocemos. A veces somos y no lo aparentamos tan claramente. O parecemos lo que no somos. O la gente tiene miopia (lease prejuicios, estereotipos, paradigmas, etc.) y no ve lo que realmente una chica es. Un ejemplo son los chicos que creen su novia es "buenisima como un ángel" cuando en realidad solo es de rasgos finos y trato dulce, pero esconde un excesivo egoismo que luego el fulano en cuestion no se explica de dónde apareció. ¿Vale la pena desvivirse por complacer la mirada superficia de aquellos que no son capaces de ver la esencia de cada cual? Coincido contigo en que no hay que perder la paz por eso. Como dice la canción, me vale! Sé quien soy y la gente que no es miope, que me quiere de verdad, lo sabe también. Lo importante es ser, porque cuando se "es" de verdad la mujer del Cesar, no hay necesidad de estarse preocupando en parecer esposa del Cesar. Pero eso no significa que sea "super genial" parecer algo que no se es. Tonta eres, repetía siempre mi abuela, si aparentas lo que no eres y te quedas tan contenta.