viernes, marzo 31, 2006
pre dictadura 2
Llego a Lima fatigado y el aduanero me mira con mala cara y me revisa todo con un rigor desusado.
–Por tu culpa han despedido a un señor de la aduana, Jaimito –me dice, mientras revuelve mi ropa.
Luego, siempre mirándome con aspereza, me recuerda una crónica en la que narré cómo un aduanero amable me dejaba pasar con dos laptops nuevas, a cambio de un libro firmado de regalo.
–Pero esas crónicas son ficción –le digo, abochornado–. No son denuncias periodísticas. No pueden despedir a nadie basándose en eso.
Son artículos de humor en los que me invento casi todo.
Me mira como si estuviera tomándole el pelo y dice:
–Eso no te lo cree nadie, Jaimito.
–Tienes razón –le digo.
Me disculpo por imprudente, le pido que me dé el teléfono del señor que fue despedido, no lo recuerda o no puede conseguirlo o no quiere dármelo, le dejo mi correo electrónico, me promete que me escribirá
para darme el teléfono del pobre hombre, cuya vida al parecer he arruinado por tonto. Luego le pregunto por quién va a votar.
–Por Humala –me dice.
Le pregunto por qué y responde, no sé si adusto o juguetón:
–Para que te boten de la televisión así como botaron al señor de la aduana.
Esa tarde, ya en la casa, llamo por teléfono a un técnico de computadoras y le pido que venga a instalarme el nuevo programa de Word. Me dice que vendrá enseguida. Le pregunto cuánto me cobrará.
–Cincuenta dólares –responde, porque en Lima todo el mundo cobra en dólares, especialmente los técnicos piratas.
Cuando llega a la casa, le sirvo una limonada y galletas de chocolate, nos sentamos en la sala, abre mi computadora, me pide mi clave, se la doy, mete el disco pirata y empieza a bajar el programa de Word. Le pregunto por quién va a votar. No lo duda:
–Por Humala.
Es un momento algo incómodo para mí, porque ese candidato, Ollanta Humala, me ve con bierta hostilidad (se niega a concederme una entrevista, lo que no parece un gesto tolerante) y su padre, Isaac
Humala, el ideólogo de la familia (pues dos de sus hijos son candidatos presidenciales y uno más está preso por asaltar una comisaría), ha dicho que si ganan las elecciones, me van a fusilar "por maricón", según ha publicado recientemente un diario de Lima, sin que él ni sus hijos lo desmientan y sin que la prensa peruana se escandalice, como se escandalizó hace cinco años cuando el padre de Lourdes Flores llamó "auquénido de Harvard" a Alejandro Toledo, un exabrupto condenable pero, en mi opinión, mucho menos grave y siniestro que anunciar el linchamiento de homosexuales por el mero hecho de serlo.
–¿Por Ollanta o Ulises Humala? –le pregunto, disimulando mi fastidio.
–Por Ollanta –responde, y sigue descargando el disco pirata en mi laptop.
–¿Por qué? –le pregunto.
Da entonces una respuesta notable:
–Porque es un hombre recto. Este país necesita rectitud moral. Hay demasiada corrupción.
Asiento, demudado, mientras él continúa perpetrando un acto ilegal, en amigable complicidad conmigo, y, al mismo tiempo, maravillas de la enloquecida vida peruana, discurseando sobre la necesidad de ser
rectos, morales, incorruptibles.
Muerdo una galleta de chocolate y pienso: este país está loco, no tiene arreglo. El técnico, un hombre menudo, amable, de buenos modales, me pide una limonada más. No resulta fácil servírsela, pero me digo que debo ser tolerante y cortés y voy a la cocina y regreso con su limonada helada y él la bebe encantado, mientras sigue ejecutando con precisión su arte pirata. Le pregunto por quién votó en otras elecciones y dice:
–Siempre por Fujimori.
Le pregunto si volvería a votar por él en caso de que fuese candidato en esta elección y no duda en decirme que sí.
–Pero Humala es de izquierda autoritaria y Fujimori, de derecha autoritaria –le digo.
–No creas –me dice–. Los dos son rectos. Eso es lo que importa.
Y prosigue descargando el disco pirata con indudable rectitud moral. Cuando termina y llega el momento de pagarle, siento un escalofrío. Pienso: voy a pagarle a un pirata justiciero que va a votar por un
candidato que me detesta y cuyo padre me desprecia sólo porque mis modos íntimos de amar no se parecen a los de la mayoría, y dice por eso a los periodistas que debo ser condenado a muerte, flagelado,
humillado, escarmentado, como hacían los antiguos incas, según él, con los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres (y cita tal y cual libro de historia para ilustrar su posición o, hablemos claro, su intoxicación). Pienso: si tuviese la extraña rectitud moral de las personas que este técnico admira, lo echaría a empellones de mi casa y no le pagaría y lo denunciaría a la Policía.
Pero no soy recto, no puedo ser tan recto, siempre he sido flexible, zigzagueante, blando, sinuoso, dubitativo. Por eso le pago, le doy una propina, lo acompaño a su carro y le doy la mano, deseándole suerte.
Unos días después, tomo un taxi al aeropuerto, abrumado por la certeza de que el país, puesto a elegir entre una opción seria y democrática (como la de Lourdes Flores) y otra populista y autoritaria (como la de Ollanta Humala), elegirá, una vez más, la carta suicida, oscura, autodestructiva, el camino de los charlatanes y los matones, la celebración de la barbarie, como ya ocurrió en casi todas las elecciones presidenciales de las que he sido testigo.
Imprudentemente –pero no puedo evitarlo–, le pregunto al taxista, un hombre joven, de corbata, por quién piensa votar.
–Por Humala –me dice.
–¿Por qué? –le pregunto.
–Porque este país siempre ha sido gobernado por los blancos y los blancos no han hecho nada por nosotros –dice.
Quedo en silencio un momento.
–Pero eso no es tan cierto –le digo–. Los militares gobernaron toda la década del setenta y ese no fue un gobierno de blancos. Fue, en todo caso, un gobierno de borrachos y ladrones, pero no de blancos.
Los blancos nunca han hecho carrera militar en este país.
–Yo no sé eso, yo no había nacido en esa época –me dice, algo ofuscado.
–Y el APRA gobernó la segunda mitad de los ochenta y tampoco fue un gobierno de blancos, porque el APRA es un partido de clase media, del pueblo, no de blancos –continúo, sabiendo bien que debería callarme la boca porque no voy a convencerlo de nada.
–Pero ese gobierno fue bueno, a mi papá le fue bien –me dice.
–¿En serio? –pregunto, sorprendido.
–Sí, mi papá es aprista –dice él.
–Comprendo –digo, pero en realidad no comprendo nada.
–Y el de Fujimori tampoco fue un gobierno de blancos, más bien podría decirse que derrotó a los blancos el año 90 –insisto.
–Pero Fujimori gobernó con los blancos –afirma él, obstinado.
–¿Y qué crees entonces que deberían hacer los blancos? –digo, evitando prudentemente decir "qué deberíamos hacer los blancos".
Pero él, tan joven, tan pundonoroso, tan buen conductor, tan idealista y extraviado, es menos prudente que yo:
–Irse de este país.
Que es lo que hago un par de horas después, pensando, descorazonado, que malos tiempos se avecinan en esas tierras áridas, violentas, confundidas, donde habitan, comprensiblemente, la rabia y el rencor.
pre dictadura 1
Primero seguí la entrevista a Humala, calladita y sin prejuicios. Luego escuché sin parpadear al francotirador, quien como dicen, estaba en su tinta. El habitual periodismo irónico de Jaime Bayli era muy acertado para la ocasión. Debo confesar que me provocaba aplaudir. Ojalá todo el Perú lo esté escuchando, pensaba.
Ollantay Humala dijo, sin pelos en la lengua, que iba a cambiar la constitución neo-liberal que tenemos por otra en donde puedan revisarse los contratos de las empresas extranjeras en áreas claves (sin definir cuales he…) para tener participación (léase ser también dueños) en ellas. Luego dijo, cuando le preguntaron sobre el manejo de los medios de Chàvez en Venezuela, que cada cual ve como mata sus piojos. Osea, ¿nosotros los periodistas somos piojos???
El francotirador no tuvo a Humala en su estudio, porque Humala le dijo bien claro que no va a ir nunca a su programa, así que le hizo las preguntas a la pantalla. ¿Por qué un periódico de su hermano que llevaba su nombre en el 2004 pedía matar al presidente que le pagaba a usted un sueldo mensual cercano a los diez mil dólares? -decía Bayli. Buena pregunta aún no respondida. Humala, candidato nacionalista, dice que quiere acabar con la dictadura de los ricos para tener la dictadura de los pobres, pero no dice porque si siempre le ha encantado la vida de rico respaldaba matar a quien le pagaba su sueldo.
Ayer el centro estaba tenso. Desde mi ventana ví como unos escurridizos y flacuchos niños le robaban a una joven. Vi como un auto viejo repartía propaganda de Humala haciendo mucha bulla. Vi a una mujer buscando en la basura cosas que le sirvan para revender y ganarse unos centavos. Y francamente, no vi a ningún de aquellos comunista dándole la mano al necesitado. Vi gente sin ilusiones y cansada de sufrir para sobrevivir, a quienes no le interesa si hay libertad de prensa o si hay democracia o si hay un militar en el poder. Como decía ayer un colega mientras cenábamos y escuchábamos a una empresa extranjera presentar un nuevo producto, a la gente sufrida del Perú profundo lo que le interesa es quién le da una ilusión, no quien le da razones.
Esos que de niños fueron golpeados, que no pueden pagar una universidad y no tienen quien les de trabajo, no les importa si Humala es violento, racista o si va acabar con la libertad de prensa y traer en verdad más pobreza al pueblo…
Y yo solo puedo decir que hay 20 candidatos a presidente, muchas opciones como para elegir al más violento.
Y a esos veinte candidatos les digo: por favor, piensen bien el último discurso que dan, porque para llegar a ese pueblo sufrido y salvarnos de una dictadura portadora de mucha pobreza deben pensar en lo que ha ellos les hace falta oír.
miércoles, marzo 22, 2006
Por supuesto que crucé el desierto

A pesar de que corrí y corrí dos días para poder cruzar el desierto, llegué tarde a la ceremonia. Corrí para llegar al bus y llegué justo cuando era momento de abordar. Un choque detrás del ministerio de trabajo fue el culpable de ese primer retraso. Corrí para llegar a la playa temprano y corrí para regresar de la playa a la ciudad a tiempo para la ceremonia. La novia me disculpará, pero era inevitable irse hasta Colán, la mejor playa del mundo (y esta es una opinión super subjetiva e inalterable) para gozar de su paisaje, su calma, su agua, su todo. En esa correteadera, me robaron mi reloj. Sí, el reloj plomito que muchos años atrás me regaló alguien muy especial. Mira tu Brendita, perder el reloj que motivó horas de horas de plática mientras comíamos tostaditas…¿coincidencia o señal? No lo sé. Pero en la fiesta me la pasé mirando mi muñeca y sentía que faltaba algo.
¿Qué cómo estuvo todo? Suena redundante, pero la novia estaba linda, el novio a la altura de la novia, la torta decorada con rosas naturales espectacular y la comida divina. Es cierto que siempre se dice eso de los matrimonios, pero lo digo de verdad: todo salió estupendo. La recepción en el club Grau fue sólo para familiares y amigos más cercanos, pero aún así… éramos tres mesas de la UDEP!!!. Fue algo íntimo, muy bien organizado, emotivo y super alegre.
Cuando tenía siete años me parecía terrible eso de estar en un matrimonio, me aburría y me cansaba saludar a tantos tíos. Además como que todo el mundo se ponía nervioso. Hoy, cuando las protagonistas del evento son mis amigas, el matrimonio se convierte en algo maravilloso, muy emocionante. Por ejemplo, cuando su mamá y sus tíos le regalaron el anillo de compromiso que fuera de la abuela (cuyo retrato estaba al costado de la torta) todas teníamos un nudo en la garganta y lágrimas al borde del ojo.

Pero luego de alguna lagrimilla y un tiempo de bals ensayado miles de veces, empezó la jarana. Te cuento Rox que el bailongo fue agotador. Y lo fue especialmente cuando pusieron un mix que incluía música de nuestra infancia como los Hombres G o de la infancia de nuestros papas como “A quien le importa”. Ahí sí que se desató el delirio colectivo. Era todo casi igual a las fiestas pro fondos de ingeniería… misma gente, misma música, mismo vacilón. Y hubieras visto las caras cuando sonó el no es más que un hasta luego del jay jay jipi jipi jay.
Pero también hubo trifulca. El comité de damas casaderas (no por bordear los treinta se pierde derechos!!!) emitió un comunicado de protesta ante la demora por el tiro del bouquett. Y el mismo comité armó escándalo cuando fue favorecida una dama que no pertenecía a la promoción de la novia. La trifulca estuvo comandada por la chica del fantástico vestido verde agua, quien alzó su voz de protesta tan alto como pudo. 
Ah! Me olvidaba de contar algo. Ya sé que en Piura hace calor, pero esa noche hacía harto calor, más aún al finalizar cada merengue. Así que inventamos una forma de remediar el problema. La invitación de boda sirvió de estupendo abanico. Debo confesar que envidiaba a la señora de la otra mesa, que tenía uno de esos que venden en la avenida Abancay a un sol, pero pude reponerme.
Y sí, finalmente la novia se fue. Y sí, la orquesta puso una marinera y apagó las luces. Y sí, eran las tantas de la madrugada y todas queríamos seguir bailando. Y sí, con pena nos tuvimos que despedir. Y sí, me regresé a Colán a disfrutar otro día de playa antes de regresar a la contaminación limeña. Y no, no me basta tan poquito tiempo para un reencuentro. Tendría que ser una semana entera!!!
Me trepé al bus cama contenta. Contemplé el desierto salpicado de algarrobos con nostalgia. Vi los verdes campos cultivados y las cabras y los burritos y las dunas con nostalgia. Mi mente no podía borrar la sonrisa de la gente de la promo, la felicidad de la novia (una amiga de lo mejor que hay he!) y la alegría de estar juntas nuevamente. Y tampoco me podía olvidar de lo feliz que me sentí cuando me dijeron que estaba regia… En fin, todo queda aquí
guardado en mi corazón.
p.d. muchas gracias mario por las fotos, muy buenas. Existe una del bouquett super comprometedora, que si me autorizan publico, por lo pronto la he guardado en mi pc.
viernes, marzo 17, 2006
chicos de ayer
Ayer tuve una buena experiencia y quiero compartirla. En la mañana tomé mi micro aún a sabiendas estaba lleno (pero si espero uno vacío me puedo estar una hora), resignada cogí bien la cartera y puse cara de mala cuando ví a un señor (un abuelito modesto) que se paró y me dío el asiento. Ya imaginarán el tamaño de mi sonrisa!!!
En la tarde, tomé un taxi de regreso. Cuando subí al carro, un modesto joven de treinta y algo sonriente esperó a que me acomodara bien para arrancar. A los pocos segundos habló.
- ¿Disculpe?
- Diga señor
- ¿Le molesta que escuche el partido en la radio?¿desea que cambie?
- No se preocupe
¿Vieron? No es tan difícil ser amable. Me alegró tanto la buena educación del chofer que no me importó siguiera oyendo su partido.
Al rato entramos a la vía expresa, que se había convertido en un lago en donde los carros parecían lancha. Y saben algo, lo primero que hizo el taxista fue subir la luna de delante de mi lado, para evitar que me moje.
¿Vieron? Todavía existen tipos a la antigua, con la cordialidad que tanto nos encanta. No todos son caballos (como les dicen a los maleducados acá)
martes, marzo 14, 2006
Paradojas
Quienes tenemos la dicha y la desdicha de viajar al centro todos los días a contaminar nuestros pulmones y ver de cerca la pobreza y la riqueza, tenemos el inmenso placer de contemplar el palacio de la injusticia.
Sobre todo a las siete, cuando recién oscureció y se enciende la extraordinaria iluminación, una contempla maravillada tanta armonía de su estructura. No tiene nada que envidiar al Museo de Arte ubicado a continuación. Es un edificio con la estructura justa, que trasmite ese concepto de gran institución. Su hermosura es tal, que cuando uno lo contempla recuerda de donde viene nuestro mestizaje y hasta olvida las tamañas barbaridades que dentro ocurren.
¿Cómo un edificio tan bonito puede ser hogar de abogados tan inescrupulosos? No tengo derecho a afirmar que no exista gente honrada, estoy segura que existe, pero también es conocida la poca vergüenza de algunos que creen la plata lo soluciona todo.
En un país tan bello y calamitoso como el nuestro, existe mucha gente sufrida, olvidada, descontenta. Son ellos, quienes piensan nada tiene solución y aquí solo la plata te libra de la cárcel, los que votarán por Humala, los que votaron por Fujimori y los que creyeron en Toledo. Y es el palacio de la injusticia, que no termina de castigar a algunos ladrones y liberar a algunos inocentes, en parte el culpable. Gente que ya no cree en la justicia actual y espera un nuevo líder, del pueblo, que los salve.
Un poco antes de llegar al citado palacio, se ve en un cartel a una chica vestida al estilo militar. Aunque no es publicidad de Humala, más bien promoción de un centro comercial chileno en donde está de moda lo aguerrido, casi parece un presagio de cómo será la vida si gana el susodicho.
Algunos electores creen que votar por Humala significa acabar con la desigualdad económica. Creen que Humala evitará más "robos" de los extranjeros. Creen que Humala arreglará el problema de Camisea (son conscientes los extranjeros responsables de las imperfecciones en dicha obra del daño???). Y no se dan cuenta que la injusticia y la pobreza no desaparecerán en cinco años. No se dan cuenta que nacionalizar las empresas y pelearse con los extranjeros no ayudará a que seamos ricos, sino que nos empobrecerá más.
Las encuestas del domingo muestran un empate entre Lourdes y Humala. Y tan solo puedo decir… Dios nos ampare!!!
p.d. me hubiera gustado poner otra foto del palacio de noche!!!
martes, marzo 07, 2006
chicas de hoy

Esperaba sentada la salida del vuelo y cogí dos revistas gringas de economía que había sobre la mesa. Al instante noté que un señor de la tercera edad me miró extrañado. ¿Esperaba verme escoger Hola? Tenía mucho sueño como para ponerme a explicarle mi trabajo (tampoco era un clon de Tom Cruise como para motivarme a conversar) así que tan solo hice un gesto como diciendo "así somos las chicas ahora". Imágenes cruzaron mi mente.
Ocho de la mañana esto es un cementerio. Solo día de suplementos se llega tan temprano. Es la mejor hora para avanzar porque el sol de la ventana no enrojece los ojos. Las chicas de negocios (chicas a excepción de nuestro serruchito) llegan, alborotadas y risueñas, a eso de las doce. La mayoría – excepto alguna dormilona – renegando sobre los pocos datos de mercado que dió el entrevistado o lo larga de la conferencia de prensa. Es la hora de calibrar la información. Y es también la hora del raje.
A las tres de la tarde esto es un revoltijo. Todos los escritorios están llenos de papeles y revistas desperdigados sin ninguna armonía. ¿Quién tiene un lapicero? (gritan por el fondo). Una analista de finanzas corre y corre de un lado al otro. Los teléfonos suenan y suenan y suenan y no pararán de sonar en todo el día. Las jefas piden "adelantos". Las distraídas miran al frente al guapísimo artista que acaba de entrar a la radio. Y los escasos economistas del lugar, con harta paciencia, dejan de analizar la bolsa para explicar a otra chica sonriente a que porcentaje equivalen esos millones de dólares.
Chicas, sí. Con tiempo para retocarse los labios mientras escuchan el resumen de noticias de la hora. Con diez segundos para preguntarle a la del costado si ese color de blusa le sienta bien. Y con la desfachatez suficiente para dejar al novio esperando en la línea mientras le preguntan al vecino a cuanto se está cotizando hoy el petróleo. Y con suficiente despiste para dejar el hervidor de agua prendido indefinidamente.
A las cinco es la hora del chistecito de Alf. La bulla sigue, pero el tema es diferente: que si el dólar bajó, que si el precio de la leche subirá con la huelga de ganaderos, que si el riesgo país, que si la estrategia comercial tal, que acaban de sacar una norma de telecomunicaciones nueva, etc. Media hora después el silencio es total. A la que habla la callan con roche. Solo se escuchan las teclas, el hervidor de agua, uno que otro teléfono, uno que otro portazo (¡el viento es terrible!), uno que otro grito de alguien molesto.
A las diez de la noche la mayoría de las chicas de negocios ya se fueron. Queda el serruchin, que hace el trabajo de tres y termina a las diez, el analista de bolsa, las jefas y la chica suplementos. A esta hora tiemblan las manos al oír el teléfono.
- no estoy – suspira una y contesta
- que no sea publicidad – suplica la otra
- ¿y ahora que quieren? – se queja la tercera
Era una agencia de prensa preguntando si recibieron la nota de prensa que envió en la tarde. Era publicidad, cambiaron la pauta, hay que llenar dos páginas más. Era el jefe, que hay unas declaraciones del Ministro ahorita, que baje serruchín a gravar.
A las once el estrés se apropia del lugar. Falta foto para la cuatro. Hay que cortar el texto de la ocho. Hay que buscar otra nota o otra levantada a esa nota (y la jefa se da el trabajo de voltearlo todo para que resulte interesante). El cliente del suplemento no se despega del otro lado del celular (lleva una hora conectado!!!) hasta que todo esté listo.
-¿Dónde está la foto? - digo
-Ya bajo! - grito por la ventana haciendo una seña al diagramador
-Todavía no tienen la foto? – dice el super guapo pero ahora super espeso cliente.
- Un momentito por favor - digo
- se la acabo de reenviar al mail – dice él
- voy a abrirlo - gesto de pocos amigos
- ya la tiene? – (pienso: el jura que tengo internet 2 no?)
- un momentito (pasan varios minutos de tenso silencio)
- ya?
- (felizmente el no ve mi gesto) un segundo, está bajando….. listo
- ya?
- Un minuto, hay 135 mensajes nuevos, de los cuales la mayoría son spam…
- Que?
- Ya!!!
Dos de la mañana. Las dos últimas chicas de negocios dejan la redacción. Con miedo de que se cruce alguna horrorosa cucaracha. Cansadas, pero sonrientes, comentan las incidencias del día. El chofer las espera. Se suben y comentan a quién entrevistar mañana… porque mañana es el día de la mujer.
p.d. para no herir suceptibilidades he omitido nombres y hablado de una realidad vivida varios años atrás. No es mi realidad actual.
jueves, febrero 23, 2006
cruzare el desierto!!!
En instantes vino a mi mente aquel día. Eran como las cuatro de la tarde cuando Brenda terminó uno de los trabajos de final de curso que nos habían encargado. Llevábamos toda la semana de amanecidas estudiando para los exámenes finales. En la mañana habíamos terminado otro trabajo grupal y yasolo quedaba entregar al día siguiente el trabajo individual y la prueba de politica internacional. Regresamos de la U para instalarmos en el inmenso comedor de mi abuela. Yo aún estaba en cero con el trabajo individual, asíque me dispuse a avanzar mientras Brenda repasaba Política.
Eran ya las nueve de la noche y ahí estábamos entre el cerro de libros, la infaltable botella de coca cola de tres litros y las miles de galletas. Era el instante en que las tres noches sin dormir estaban haciendo leña mi cuerpo.
- Ya no doy más, no se si podré terminar
- No te preocupes marce, no te vas a dormir, yo te despierto si te entra el sueño. Y te cuento un chistecito cuando te vea que ya no das mas
- Pero Brenda, tu tienes que irte a tu casa a dormir, lo de política ya te lo sabes...
- ¡Yo me quedo para despertarte!
Y así fue. Se quedó toda la noche en vela, despertándome, contándome algúnchiste o chismeando de vez en cuando para que no me durmiera. Hasta le ponía mantequilla a las galletas. Finalmente nos dieron las seis de la mañana ahí sentadas y pude terminar el bendito trabajo. En ese instante empecé repasar política para el examen del mediodía, feliz de saber que tenía una amiga tan maravillosa.
Han pasado más de tres años desde la última vez que nos vimos, a pesar deque no vivimos tan lejos. Su matrimonio es el pretexto perfecto para volvera encontrarnos. Aun cuando tenga que treparme a una mula para cruzar el desierto, espero estar en mi tierra linda ese día.
Felicitaciones amiguita!!!
lunes, febrero 20, 2006
blogs y blogs
Decía que hay un blog nuevo cada segundo. Son miles y miles de blogs que se publican a diario. Cada uno sobre temas de lo más diversos y variopintos: desde futbol hasta como bajar de peso. Se encuentra de todo.
¿Por qué hay tantos blogs? Bueno, según los servicios digitales de AOL (ellos hicieron una encuesta en Estados Unidos) las razones para tener un blog son:
48.7% Sirve como terapia
40.8% Estar en contacto con amigos y familiares
28.7% Mejorar mis habilidades de escritura
20.7% Porque mis amigos, familiares o colegas lo hacen
16.2% Interesado en periodismo
15.7% Es la última moda
11.8% Para estar delante de la curva de noticias o chismes
7.5% Para revelar información política
3.8% La información en la Web no cumple con mis necesidades
3.2% Espero me traiga fama o notoriedad
Y según la empresa Technorati, quien efectuó una encuesta a nivel mundial, la gente dijo que publicaba un blog porque:
33.9% Visibilidad como una autoridad en mi campo
31.5% Crear un registro de mis pensamientos
20.3% Conectar con otras personas
9.6% Otro
4.6% Generar ingresos
En mi caso, me gusta escribir un blog porque me parece una forma de comunicar mis opiniones y vivencias personales. Y saber que hay tanta gente escribiendo y mostrando lo que piensa y vive me parece... ¡genial!
jueves, febrero 16, 2006
Carlitos
Medía más de medio metro. Su cabellera naranja no era de lana, sino de una especie de rafia o algo así. Era tan cabezón como Arnold (Nick), pero su eterna sonrisa es irrepetible. La tela era antialérgica y el relleno no era algodón, sino unas bolitas de nosequé que le daban una consistencia super especial.
La primera vez que lo ví tenía recién siete años. Mi mamá acababa de llegar de Buenos Aires y había traído uno para mí y una muñeca del mismo material (con trencitas negras) para mi hermana. Mi mamá siempre viajaba a Río, Miami o Buenos Aires. Siempre traía regalos, pero no sé porque razón la llegada de Carlitos fue tan especial.
Carlitos dormía conmigo en ese imperio rosado que era mi cuarto. Siempre me acompañaba, a donde fuera. Incluso cuando estaba empezando a crecer, y aprendía a pintarme los labios, él y yo eramos inseparables.
Cuando mamá murió aún no usaba yo tacones ni aprendía a deliniar bien mis ojos, pero siempre una parte de mí la recordaba a ella cuando lo tomaba en mis brasos. Con Carlitos he ido a diferentes cuartos, a diferentes sitios y con miles de sábanas. Incluso cuando me fui a estudiar cosas de grande, aunque no lo abrasara mucho, siempre estaba conmigo.
Fue un día de esos en que reordenan las casas y votan cosas viejas en que Carlitos desapareció. Tenía muchos remiendos, un ojo despegado y el pelo una calamidad, pero aún así yo lo quería mucho. Y siempre lo recordaré como el gran compañero de mi infancia que fue.
martes, febrero 14, 2006
Muchos,
muchos
blogs
Inevitable escribir sobre esto que ha publicado la agencia de noticias Andina recientemente:
"Cada día se crean 75 mil bitácoras personales o “blogs” y cerca de 50 mil nuevos comentarios son ingresados cada hora, según afirma el último estudio de la empresa especializada en monitoreo de la blogósfera, Technorati.
Si cada día se crean 75 mil bitácoras, ello quiere decir que cada segundo nace un nuevo blog. El número continúa en aumento y actualmente el número de blogs asciende a 27.2 millones en el mundo, 60 veces más que hace 3 años.
En el Perú no se poseen estadísticas generales que incluyan al número total de usuarios de blogs; sin embargo, sí existen portales que agrupan a bloggers clasificándolos por su país de ubicación y temática particular de su publicación. En Blogsperu.com hay 1670 bitácoras y en Perublogs.com hay 1,499 blogs activos."
- UHF!, montones. No te parece bastante? - le digo a mi vecina, acá en la redacción del diario.
- Sí bastantes, pero Marce, hay blogs y blogs.... hay cada blog.
- UPS! si pues, no se trata de escribir por escribir...
lunes, febrero 13, 2006
Candy versus Floricienta
Antes era Candy el estereotipo de niña dulce y buena, aquella que todas veíamos y queríamos imitar. Hoy es Floricienta. Son muy diferentes, una más alocada y aventurera que la otra, pero reflejan el modelo ideal de toda una generación.
Ambas son con temática novelesca, con suspiros por galanes imposibles y con muchas lágrimas por parte de la protagonista. Una diferencia es que mientras una es cantante, la otra es trepadora de árboles. Una se queda sin galán (hasta ahora no entiendo porqué la pobre Candy no se queda con Terry) y la otra se casa con su príncipe.
Candy es el paradigma de la perdedora, me decía un colega hace algún tiempo cuando le comentaba que me muero por comprar el dvd con todos los capítulos para volver a verla. ¿Porqué la buena tiene que ser una perdedora? No me parece...
¿A qué se debe todo este comentario? Sucede, que mi sobrinita es fanática de Floricienta, se sabe todos los pasos, no se pierde un capítulo y hasta se viste como Floricienta. Y bueno, a pesar de ser puro marketing el éxito de la serie (no es los intocables ni los magníficos) me alegra saber que hay una nueva Candy en las pantallas. Sí! todavía hay niñas buenas en la tele, no todo está perdido y corrompido, Candy tiene su sucesora...
martes, febrero 07, 2006
A medio metro...
El domingo, luego de una agradable tarde en un club en Cieneguilla, en la que la falta de sol era alarmante (segundo domingo sin sol en pleno verano!!!), hubo que emprender el regreso. Como éramos varios, y no todos entraban en el carro, mandaron a los más jóvenes en micro.
Con mucha alegría debo comentar que yo estaba en el grupo de las tres más jóvenes. Las otras eran mi sobrinita de siete años y mi prima Laura de 23. Partimos temprano, antes que el resto, y yo iba orgullosa de que el calificativo juventud se me aplicara.
La primera descepción la vivimos al ver que todos los micros pasaban super llenos. Iban peor que latas de atún. Ahí no entraba ni un alfiler. Luego de ver pasar tres micros, decidimos tomar un taxi colectivo. Pero todos pasaban llenos.
Luego de más de 20 minutos ahí paradas, tomamos un mototaxi hasta "más adelante" en donde decían era más fácil conseguir un carro. Paramos a varios taxis vacíos y se repetía el mismo diálogo:
- Señor ¿va a Lima?
(carro a medio metro de la vereda, hombre greñudo mira por encima del hombro, frena y hace señas con la ceja)
- ¿es colectivo?
(hombre se alza de hombros y luego de mover la cabeza en negativo, se va veloz. Lo peor del caso es que da la vuelta y se vuelve a estacionar en donde van los colectivos o para más arriba para llevar a otra gente)
A mí ya me dolía la cabeza. El cielo empezaba a oscurecer. Nuestra paciencia se agotaba. ¿porqué no pueden acercarse a la verada? ¿porqué nos decían que no iban a Lima si en realidad si iban? ¿proqué nos dejaban varadas y subían el cerro con otras personas?
Es la mentalidad del vivo. La criollada. Nos veían desesperadas por irnos, juraban que teníamos harto billete y querían sacarnos una carrera completa (¿treinta soles? ni hablar estaba eso en nuestro presupuesto).
Finalmente un tipo se compadeció y nos llevó. Y más adelante lleno rápido el carro con otros pasejeros. Allí había bastante gente queriendo viajar, por eso los taxis nos dejaban (eramos dos gatas, como se dice) y se iban a llenar allá.
- Me llega esa actitud!!!- dijo mi prima
- Amerita un blog de queja - le dijo yo
¿Qué más puedo decir? bueno, que sali antes que todos los de mi casa y llegué última, no tanto por la demora en el viaje (es igual una hora en colectivo o en carro particular) sino por la demora en conseguir un chofer con un poco de sensatez.
jueves, febrero 02, 2006
¿Quien los entiende?
breves infantiles inexplicables
Son las nueve de la noche y estoy caminando, como siempre apurada, rumbo a casa. Mi sobrina va conmigo.
- Cariño, te parece si entramos a este grifo y te compro un sandwish, un pan con pollo, un hot dog o un triple de esos bien ricos como cena
- Pero yo quiero tomar sopa
- Es tardisimo y no hay tiempo al llegar a la casa para cocinar una sopa, toma un pan no más, son bien ricos...
- QUIERO SOOPA!!!
(pienso: ¿es que acaso los niños de hoy no conocen a Mafalda?)
Son las ocho de la mañana y estamos saliendo de casa, como siempre apuradas, mi sobrina y yo.
- ¿Te parece si compro un juguito en caja y unas galletitas para la lonchera?
- Pero yo quiero fruta
- No tengo tiempo de ir hasta el mercado...
- Quiero llevar mango
- ¿En serio?
- bueno, esta bien, si no es mango, al menos una mandarina
(pienso: ¿será que le leímos mucho el cuento de Hansel y Gretel?)
Domingo medio día, saliendo de la tradicional misa del barrio
- Chicas, que les parece si compramos un pollito a la brasa
- Claro! (mi hermana se apunto a la idea sin pensarlo mucho)
- ¿pollo y papas? mejor vamos a cocinar a la casa...
- Estamos cansadas...
- Bueno, bueno, pero con ensalada porque no puedo comer solo comida chatarra
(pienso: definitivamente, ya no los hacen como antes)
jueves, enero 26, 2006
De todo...
COMO EN BOTICA
El domingo íbamos seis adultos en un carro. Todo estaba bien, hasta que el conductor afirmó que en la segunda vuelta iba a votar por Humala. Casi fue masacrado. Era un aprista que iba a votar por Alan, por Alan y por Alan. Pero si Alan no iba a segunda vuelta, iba a votar por Humala. El otro aprista que iba en el carro alzo su voz firmemente y afirmó que si Alan no iba a segunda vuelta había que votar en blanco.
El resto de pasajeros, gente de derecha o de centro, también protestó. unos iban con Lourdes y otros aún no se definían, pero de ninguna manera iban a votar por Humala. Oyéndolos discutir sobre si conviene o no ligarse a Chavez, el presidente venezolano que tanta roncha nos ha sacado, noté como seguimos con la costumbre de votar por el menos malo o en contra de alguien.
Toledo, nuestro impopular presidente, ganó porque votamos en contra de Alan. Fujimori ganó porque votamos en contra de Vargas LLosa. Y hay gente que piensa votar por Humala porque no quiere a Lourdes. Sinceramente, espero que votemos por el mejor y no en contra de alguien. Y si no nos convence nadie votemos en blanco.
¿Quien ganará? Las encuestas en Lima de hoy muestran a una Lourdes fortalecida y un Humala con solo 16% (que alivio!!!) ¿Que pasará luego? No creo que los dos primeros canditatos ganen nuevos adeptos, pero si tienen que dividirse los votos de los otros veintitantos candidatos. El problema es: ¿a quien elegirán los apristas? ¿a quién respaldaran los de paniagua? ¿a donde irán los indecisos?¿y el voto fujimorista? ese voto es importante, porque tengamos en cuenta que Martha Chavez como la espuma ya subió al 4% con puro voto fujimorista...
Demás está decirles que la hora y media de camino en el moderno auto, ese domingo por la noche, la discución fue acalorada. Es que habían opiniones divididas y un solo una voz defendía a Humala. Fue tanta la riña, que el más anciano del grupo optó por ponerse a cantar: "Hoy corte una flor, y llovia y llovia, esperando a mi amor, y llovia y llovía..."
El viaje terminó bien, porque todos seguimos al tío y a Gardel. Al final solo se oía: "La, la, la, eso es el amor, eso es el amor".
viernes, enero 20, 2006
VALE LA PENA!!!
Vale la pena insistir, indagar, buscar. Pregunté, pregunté y lo encontré. Hoy un taxista me dijo que no iba a votar por Humala. "Vaya, no todo está perdido" me dije. Pero no era un taxi cualquiera. Era taxi de compañía, de esos que llamas y te recogen a la hora. De esos que tiene una flota de autos enorme y su propia estación de gasolina.
La pregunta surgió al final del viaje, llegando a destino. Habia tenído un placentero viaje de tan solo veinte minutos. Realmente cerré los ojos el 99% del recorrido. Al subir me recosté y el silencio me dió la posibilidad de realmente descansar.
¿Era una respuesta aprendida para halagar al pasajero? No. Como me cogió por sorpresa la respuesta y ya me estaba bajando del auto, me detuve un segundo y le dije: "¿Va a votar por Lourdes? - asombrada. "¿Acaso le molesta?¿POR QUE NO LOURDES?" me encaró retador. Y me di cuenta que era una opinión sincera.
Al regreso pisé tierra nuevamente. Tome el omnibus. Se demoró sesenta minutos. El conductor iba a votar por Humala. El calor era insufrible. El ruido insoportable. Entre cumbias, chicha y merengues no había tranquilidad. Una chica comenzó a aconsejar al conductor sobre porqué no debe tocar el claxson para llamar a los pasajeros. "Está prohibido y produce estrés" comentaba ella muy pedagógica. El chofer asintió, pero cuando la chica bajó siguió haciendo de las suyas y tocando el claxon tanto como si fuera el coro de las cumbias sabrosonas. A este señor ni siguiera intenté convencerlo... me pareció casi imposible.
martes, enero 17, 2006
Sentada en el bus, un poco lejos de la pantalla, no alcanzaba a leer bien las letras ni a oir con claridad (además estaba intentando dormir), así que no me enteré mucho del nombre de la película ni de algunos diálogos. Pero creo que vale la pena hacer algunos comentarios sobre ella.
Más o menos entendí que se trataba de una señora a la que unos bandidos raptan de su lujosa casa y la llevan a un sitio super feo y la amenazaban con que revelara donde estaba un objeto de su esposo. Ella encuentra un celular y llama (mientras los malos no la ven) al primer número que encuentra ahí gravado. Le contesta un chico (típico galán de película, super guapo!!!) que primero piensa es broma, pero luego se da cuenta que quien hablaba al otro lado era realmente una persona secuestrada. Se mantiene permanentemente conectado al teléfono durante toda la película (que se supone es más de 90 minutos) primero buscando a la policía, luego tratando de salvar al hijo de la señora - misión que no consigue - luego tratando de encontrar en donde estaba la susodicha para rescatarla. Finalmente, tras muchos abatares típicos de película, se encuentran en una feria en donde el galán le entregaría al malo el vídeo que los comprometía y querían recuperar a cambio de la señora. Como se esperaba, los malos van a la cárcel y la desesperada señora y su hijo son salvados por el galán. La señora, luego del respectivo apachurrón, le dice al chico:, "Muchas gracias, si puedo hacer algo para agradecerte dímelo por favor". "por favor, no me llames nunca más" dice el chico, en tomo bromista.
Simpaticona la peli, al menos por lo que percibí. Pero, creo yo, para nuestros tiempos está poco moderna. ¿Dónde se ha visto que un chico como ese, con el carrazo que manejaba, no tuviera un GPS en el celular? Si aquí, país del supuesto tercer mundo, ya se están comercializando a costo asequible los celulares con ese dispositivo que te permite ubicarte... esta es una película que no tendría ningún sentido con un GPS. Poco creíble, digo yo, porque con los celus del tercer mundo, puedes ver en donde está el celu que te está llamando, puedes llamar a la policia en lugar de al número de un extraño........ en fin, cosas que uno ve cuando viaja y no tiene mucho sueño.
viernes, enero 13, 2006
LA PRISA EN LA WEB
El uso de internet y de los correos electrónicos y de los mensajes de texto en el celular han ocasionado la existencia de un nuevo lenguaje. "+ tarde t llmo a tu csa xq sty apur ;) " es parte de ese nuevo lenguaje que tiene hasta diccionario casi listo en la Academia. Y yo creo que esta bien, con nuevas herramientas, nuevos símbolos, nuevos códigos.
Lo que creo que no está bien, y me incluyo como principal infractora, es abusar del lenguaje y escribir mal las palabras. La culpable es la prisa, el poco tiempo que hay para todo. El vivir y escribir corriendo. Acabo de hacer un post y puse "Cinceramente"... como para que mi profesora de redacción 1 en la universidad se caíga de espaldas.
Vamos a esforzarnos todos, empezando por la que habla, para no cometer tales horrores. Vamos a tratar de usar la tecnología como se debe, pensando bien lo que se pone. Y vamos a usar el correo electrónico también como se debe.
En esta dirección http://www.smaldone.com.ar/opinion/docs/correo_electronico.html encontre un texto bueno, muy bueno, que les recomiendo. Se titula "Para qué NO es el correo electrónico" . El autor es Javier Smaldone y sinceramente me parece muy acertado. A excepción de cuando dice que no usemos Microsoft. Por lo demás, vale la pena darle una revisadita.
Taxi nacionalista
Bueno, consciente de los peligros que implica subirse a un taxi colectivo pasadas las siete de la nohe, tome un taxi de los normalitos. Iba pensando que iba a ser un viajecito con siesta incluida cuando me percaté que me tocó un taxista conversalon. Por educación hay que contestar, así que le seguí el cuento. Pero luego de varios segundos era yo la que no dejaba de hablar. Había tocado un tema importantisísimo.
El taxista estaba defendiendo a capa y espada a nuestro polémico Humala y sus políticas nacionalistas. Un momentito dije yo. Y pasé a explicarle porqué no nos conviene un nacionalismo a ultransa.
Ser nacionalista es defender que el pisco es peruano y que Machu Pichu (prometo un blog sobre este maravilloso lugar más adelante) es la mejor cuidad para visitar. Pero ser nacionalista no creo que deba ser defender que las empresas peruanas sean las únicas que administren todas las grandes riquezas del país.
Mire, le dije mientras me inclinaba hacia el centro y dejaba el cómodo respaldar. Imagine que usted es dueño de un castillo donde viven cincuenta personas. Y durante muchos años ha vivido gracias a préstamos que le han hecho sus vecinos. Hoy se encuentra en quiebra, sus tierras no producen suficientes ganancias y encima está endeudado. El banco ya no le presta plata hasta que no pague lo que debe. Sin plata propia para invertir no va a poder generar mayores ganancias y mantener a las cincuenta personas que viven en el castillo. ¿Qué le queda? Seguir recurriendo al capital de fuera. Ir pagando poco a poco la deuda. Mejorar la producción interna pero con ayuda de los vecinos que le prestan el tractor o se vuelven sus socios. No hay otra.
"Con capital extranjero el estado no pierde plata y la gente tiene más ganancias que si nos cerramos a no querer capitales de fuera" le recalque. Creo que si bien no lo convencí completamente, al menos lo dejé pensando.
Esta vez no me bajé tan rápido. La verdad me demoré un poco para refutar algunas afirmaciones más del taxista. Ya en la vereda, viendo alejarse al amarillo vehículo, me di cuenta que era verdad lo que me habían dicho: los taxistas están bien metidos con el nacionalismo de Humala.
Cinceramente, espero que solo sean ellos y no toda la población.
miércoles, enero 11, 2006
martes, enero 10, 2006
NARNIA
un primer breve comentario. buena, muy buena. bonita, muy bonita. para quienes somos fanaticos del señor de los anillos y sabiamos habia la misma gente involucrada en la peli teníamos la curiosidad de ver las semejanzas. y si, hay algun malo parecido a los orcos, pero nada mas. el leon y demás personajes son pintorescos, mitológicos, adorables. como para hacer una linea de juguetes. eso si, la actuación de la niña pequeña es estupenda, simplemente te cautiva.
es una pelicula infantil, inocente, tierna. personajes sencillos y hasta planos, pero dulces y fáciles de querer. la historia es tan solo un cuento bien contado. un cuento cercano a cualquier niño (diganme: quien no ha jugado dentro del closet) lleno de fantasia coherente.
una sola crítica. "bonita la postal" le decía mi amiga lulu a su esposo. "excelente fondo" decía yo. y eso es lo único criticable: hay momentos en los que uno se da cuenta del montaje. todavía la imagen digital es superpuesta a los actores. por momentos te la crees, pero por momentos no.