viernes, diciembre 05, 2008

El amor en Las Vegas


El amor en las Vegas parece que reina. Pero no tanto. Ya en mis terruños, luego de alcanzar parte del revuelo presidencial del Apec (y las variadas calles que nunca terminaron de reparar), me quede con un grato recuerdo de Las Vegas, pero también con la misma desazón que me produjo una de las escenas de Wall-e. Me explico.

Sí, cual cenicienta escapé a la medianoche corriendo del baile antes de darle mi nombre siquiera al buen mozo con el que bailaba. En realidad él no era un príncipe ni yo debía llegar al castillo de la madrastra antes de las 12. Sucede que de tanto bailar me moría de sed y fui por una Coke. Luego fui a sacar la cámara de la cartera para tomar unas fotos y cuando regresé el DJ anunció que esa había sido la última canción…

Bueno, pero no me refería a eso con lo de la desazón. Sino al simplismo con el que se toman las relaciones en la ciudad del pecado. En los días que estuve por allá vi pasar a muchas parejas que parecían quererse y al día siguiente parecían querer a otra persona (ustedes me entienden). Encontré en las calles también muchos latinos repartiendo volantes que ofrecían el oficio más antiguo. Entré a restaurantes en donde, digamos, las chicas no eran tratadas como corresponde. Me crucé con un par de novias apuradas, que caminaban con el vestido de novia con la misma emoción con la que se pasea en busca de un par de zapatos. En realidad estabamos en el mall, así que parecían estar de compras y no a punto de casarse… (ustedes me entienden).

Si, a pesar del romántico paisaje del Venetian (si van se los recomiendo porque es de los más lindos en los que me he alojado) y del ambiente ensoñador, eran muy pocos los que parecían locos de amor, en el buen sentido de la palabra. Pero lo que en realidad me gusto menos, valga decirlo, es ver a tanta gente hablando sola. Caminan por pasillos, lobys, tiendas y cafés, solos o acompañados, pero no se hablan entre ellos, sino con quienes les hablan por el teléfono. Y encima con los handfree… ¡Rayos! Que los monólogo-caminantes eran demasiados para mi gusto.

sábado, noviembre 22, 2008

So fun

Sí, este es lugar idóneo para quien desea olvidar al novio que la abandono (ahora te entiendo Cameron) y es perfecto para casarse en un día. No, yo no estaba buscando olvidar a ningún novio ni llegué a casarme, pero hubiera podido hacerlo. Tanto la caída de agua cadenciosa, como las construcciones que imitan a la glamorosa Europa, el paseo en góndola veneciana y el juego de luces son el ambiente perfecto para quien busca el romance.

Y en las noches abunda la diversión. Cada casino tiene su propia fiesta, shows de ensueño y discotecas de locura. Acá es muy difícil aburrirse. La diversión es algo tan contagioso como la gripe. Y sí, una cosa es oírlo y otra muy distinta vivirlo. No lo imaginé tan envolvente como fue.

Pero no, no es el paraíso. Tal como me lo comentó el precioso europeo que conocí en el elevador, no es lo máximo. Es tan solo un conjunto de elegantes edificios en medio del desierto en donde abundan las apuestas. Y si, cuando te levantas en la mañana ya no te provoca seguir escuchando la musiquita de los tragamonedas y definitivamente puede ser muy duro vivir ansiosamente amarrado a las apuestas.

En verdad no todo es precioso. Entre tanta diversión, lujo y alegría, también algo de drama hay. El crimen narrado por CSI tiene su asidero en la realidad. Lo digo porque lo vi. Eran como las dos de la madrugada y me encontraba con un colega buscando una heladería (y es que en las Vegas todos los horarios son válidos para comer helados) cuando un hombre asomó su cabeza asustado a la puerta y le avisó al personal del restaurante que algo extraño había sucedido afuera. Nosotros salimos de la tienda sin sospechar nada y vimos, espantados, que había un hombre sin vida arrumado en un rincón, tras una puerta. Tal vez fueron las deudas o la desesperación ante la crisis económica. “Ya nos enteraremos por CSI de los detalles”, comentó alarmado el colega. Y probablemente así sea.

El otro discurso


Sí, el discurso de los políticos es positivo y los economistas apelan a la esperanza, pero la gente no lo está tanto. Así lo percibí en las diferentes charlas que tuve en las calles. La angustia sobre el futuro existe y aún en las Vegas, una ciudad por demás lujosa, se está sintiendo la pegada.

El mexicano-americano que vemos en esta foto me contó que la cosa esta fea. No hay muchos trabajos, especialmente de construcciones. “No hay casi nada de trabajo, hay pocas obras de construcción y todos conocemos a alguien que se ha quedado sin work”, me comentó.

En las calles parecía que no existía mayor inconveniente, porque la mayoría de gente reía, bromeaba, paseaba y compraba, pero no hay que engañarnos: eramos los turistas los que armábamos el alboroto. Y según me comentaron, no eramos tantos los turistas como en otras épocas, porque hasta eso ha bajado. Pero, eso sí, todos están apoyando a Obama y están esperando que la situación cambie, el bienestar regrese y puedan comprar todo lo que se les antoje, necesario o no, sin estar pensando en que es mejor ahorrar (y no endeudarse con la engañosa tarjetita).

Ahora, seamos francos, la crisis pueda afectar la capacidad de consumo de los gringos, pero hay algo que si no cambiará de ninguna manera: la buena pinta de muchos estadounidenses (y no lo digo solo yo, sino también mi colega chilena). Aquí no escasea la belleza...

martes, noviembre 18, 2008

Optimismo



Más allá de lo linda que puede ser esta ciudad, de lo elegante de los hoteles, del bullicicio generado por los cientos de moneditas que se invierten en esas pequeñas comelonas y del lujo de los restaurantes, algo que me ha llamado poderosamente la atención es el optimismo de la gente, o mejor dicho, de los líderes económicos más importantes de este país.
Escuchamos ayer a una eminencia: Jack Welch. El nos dijo varias cosas interesantes sobre la crisis económica que golpea hoy a los Estados Unidos. Habló de la esperanza, del sueño americano permanente y de cómo enfrentar la crisis.
Dijó, por ejemplo, que los negocios hoy tienen que poner su máximo empeño en ganar, porque ser ganadores es ser responsables sociales. Ganar para no despedir gente, ganar para no depender del crédito, ganar para levantarse airosos de este mal rato.
Y es que todo está en el estado mental. Si uno siente que lo invade el pesimismo, está perdido. En cambio, si pese a las dificultades, uno se convence de que puede salir adelante, es muy probable que lo logre. Es por eso que su mensaje se resume básicamente en pedirle a los empresarios locales que apliquen el lema de "al mal tiempo, buena cara".


P.D.: Sí, las imágenes son de Las Vegas. Y las flores también crecen entre casino y casino.

jueves, noviembre 13, 2008

¿la cuenta?


Antes de partir rumbo a la alocada ciudad en donde de seguro no cometeré ninguna locura al estilo de Cameron Diaz, quiero tomar un tiempito para plantear otra de las polemicas a las que me termino metiendo con mis colegas.
A ver, chicas de hoy, por favor opinen. ¿Cuándo alguien las invita a salir está obligado a pagar la cuenta? ¿Son machistas quienes quieren pagar todo? ¿Son feministas quienes se oponen a ser invitadas? ¿Una cita es solo una cita cuando a una la invitan?
Me gustaría saber que opina la gente de la blogósfera. Yo, por lo pronto, todavía tengo los cuentos románticos de la infancia en el disco duro y por tanto, me maravillo con el cortés caballero que cruza la ciudad para recogerte y te llena de atenciones... aunque claro, mi lado feminista se rebela cuando escucho a los chicos decir que estan invirtiendo o gastando para obtener la atención de alguna de nosotras...
Y bueno, mientras me embarque rumbo a las vegas (y me olvido de cualquier capítulo de CSI que haya visto en mi vida) dejaré abierto el debate... a ver...

lunes, octubre 27, 2008

¿10 miligramos para ser feliz?


Salgo de una reunión de aquellas que queman las entrañas. El tema era otro, algo totalmente periodístico, pero por alguna extraña razón un duende llevo las discusiones a un tópico por demás álgido, encrespado y polémico. Resulta que uno de los presentes empezó a argumentar que la felicidad es relativa y que una persona puede, con 10 miligramos de cocaína, ser feliz. Decía el interesado que si alguien opina que drogarse es el camino para la felicidad, entonces esa es su felicidad y no hay más vueltas que darle porque así es feliz. Surgió entonces otra voz que opinaba, altamente convencido, que la felicidad es relativa y cada quien es feliz a su manera: drogándose, viviendo la vida loca o encerrado en una pila de libros. ¡Ha! Y quien osaba decir lo contrario era tildado de no tener flexibilidad mental, vivir en una burbuja de cristal y estar atado a sus paradigmas.

¿Qué se necesita para ser feliz? ¿Quién puede decirle a cada cual cómo ser feliz? ¿Lo que hace felices a unos hará también felices a los otros? ¿Puede un drogadicto ser feliz? ¿Es un suicida un hombre que soluciona sus problemas y muriendo encuentra la felicidad? ¿La felicidad se alcanza con el amor? ¿Es el hombre un ser en búsqueda de aceptación? ¿Se puede ser feliz solo satisfaciendo los instintos? ¿Es el egoísta que roba miles de dólares y manda a la quiebra a cientos de personas feliz? ¿Qué es la felicidad?

Al final, tras varias discusiones, el pleno reunido llegó a la conclusión (unánime) de que la felicidad no es relativa, porque la felicidad implica el equilibrio y el desarrollo de cada ser humano, sino que lo relativo es la forma en que cada quien cree encontrar la felicidad. De acuerdo a los parámetros formados y generados a lo largo de su vida, cada ser humano conjuga una serie de fichas a su manera para lograr ese anhelada felicidad y probablemente lo haga en forma diferente a su vecino (y hasta rajará de él y sus costumbres), pero tendrán finalmente una meta similar muy íntimamente ligada a su esencia como persona.

¡HA! ¿Estamos escribiendo diarios y revistas o filosofando sobre el mundo? ¿Son los escándalos que vemos en los diarios – léase petrocoimas y urracos encarcelados – los que nos llevaron a tan profundas cavilaciones? ¿Somos los peruanos super relativistas y por eso nos llueven los líos de corrupción en cada gobierno? ¿Vivimos en una selva llena de lobos en donde gana el que muerde más duro? ¿Hemos desterrado al amor como secreto para alcanzar una vida feliz en nuestras tierras? ¿Se puede ser feliz en el Perú? … las preguntas fluyen y son bienvenidas, en este blog, sus respuestas.

martes, octubre 14, 2008

Siempre presentes


Con 44 de 48 horas sin dormir, subí al taxi decidida a no hablar nada, pero no pude. El taxista comenzó a comentar esto y aquello y terminé absorta escuchando lo que decía. Y no es para menos. Tanto, que no pude evitar contarlo aquí.

Me dijo, que la Comisión de la Verdad no hizo nada por él y su familia. Que él sabía lo que era esconderse a dormir en los cerros para que los terroristas no los encontraran, que tuvo que criar a los tres hijos de su hermana porque a ella la mataron por no pagar “el cupo”, que su tío fue muerto por no colaborar con la “guerra” y lo dejaron tirado en la carretera “para que los lobos se aprovechen”, que se vino a Lima buscando darle paz a su familia pero no consiguió que en la noche su sobrino de cuatro años dejara de llorar “pidiendo que tranquen la puerta para que no vengan los terrucos a matarlos”...

Molesto, destacó que le parecía imcomprensible que quienes capturaron a los terroristas estén hoy en la cárcel y sigan existiendo políticos corruptos de saco y corbata haciendo de las suyas. Añadió que estaba convencido de las bondades del TLC con los Estados Unidos y que esperaba hacer muchas carreras en el Apec...

No son inventos, no son exageraciones, no son películas. El terrorismo hizo sufrir mucho a este país y sus sobrevivientes no lo olvidan. Tanto, que uno en las calles se encuentra, sin querer queriendo, con víctimas de toda esa historia, que no se cansan de repetir sus relatos cuantas veces sea necesario para tratar de conseguir justicia.

Es por eso que nos parece triste encontrar algunos medios de comunicación – como el de la foto – que instan a la violencia, a la revolución, a la desestabilización y el odio. El país resurge económicamente, se estabiliza, se llena de inversiones y se esfuerza por organizarse mejor... mientras que existen algunos que hacen desplantes y buscan cualquier evento para hacer bulla y desestabilizar al país. Felizmente el peruano de a pie no olvida las negativas consecuencias del odio, prefiere el progreso limpio y gasta cincuenta céntimos en noticias (y no en apología del resentimiento).

lunes, octubre 06, 2008

3,2,1...


Ya no falta nada. Estamos a casi un mes de la llegada de variados presidentes para la reunión principal del APEC y allí están las calles aún rotas, sobre todo en el centro. Haciendo honor al espíritu de "último minuto", las contratistas mantienen aún muchas calles en reparaciones y recién parece que se están apurando. Y claro, si no terminan en tres semanas...
El taxista de la semana pasada me contó que un colega suyo quería demandar al alcalde por daño sicológico, estrés y abuso de autoridad. Y es que ellos son quienes más sufren porque se pasan todo el día evitando una y otra avenida para llegar a destino. Al menos los que van a trabajar solo sufren dos veces al día...

P.D. Y hoy, luego del primer temblor de octubre (cuatro grados de breve pero intenso remesón)el caos de las calles hizo su esplendor. Caminar por la Av. Emancipación era como avanzar entre cerros de polvo y piedritas de pista rota por las "reparaciones"...uno casi se siente Indiana Jones al lograr llegar a la siguiente esquina. Ojalá no más que octubre solo traiga temblorcitos leves de la tierra y no terremotos políticos al ser descubiertos tremendos escándalos políticos como el de Petro Perú...

sábado, setiembre 20, 2008

El pueblo aquel...

alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5249461982804033794"





La única playa del Perú no es mi querida Colán y el único lugar para pasear fuera de Lima no es Cieneguilla. Lo que pasa es que yo tiendo a hablar mucho de los sitios que adoro visitar. Pero en esta oportunidad quiero mostrarles un lugar diferente en el que estuve la semana pasada: El Pueblo de Chosica.

Chosica es aquella parte de Lima en donde no se vive envuelto en una nube porque se encuentra a 850 m.s.n.m. y, por lo tanto, se comporta como una sierra soleada todo el año. Allí nos escapamos los limeños cada vez que podemos para respirar un poco de aire puro y divertirnos en algún club.

En esta oportunidad estuve en El Pueblo, una especie de pequeña ciudad en donde en lugar de habitaciones tienes pequeñas casas en donde alojarte. Como todo pueblo, cuenta con calles, plaza de armas, centro médico, centro de convenciones, biblioteca, bar, discoteca y demás. Las pistas son todas de piedra y están acompañadas por algunas praderas y una alucinante piscina.


Si vienen a Lima y tienen ganas de aislarse de la bulliciosa ciudad, les recomiendo este viaje al pasado que nos envuelve en una realidad rural propia de otra era. Uno siente realmente que se relaja al alejarse del mundanal ruido. Y más si participa de las conferencias en las que nos tocó participar.

Los expositores, sin saberlo, citaron varias veces a este blog. Y es que nos preguntaron ¿Adonde vamos? en repetidas oportunidades. Luego nos hicieron participar de variadas emocionantes y divertidas dinámicas, alguna de las cuales están en la foto. Pero lo más importante es que tuvimos oportunidad para conocer mucho mejor a un grupo de gente maravilloso…

lunes, setiembre 15, 2008

Se busca



¿los cambiaron alguna vez de colegio? Ha! Si es así, sabrán de lo que hablo. Cuando uno se muda de ciudad deja atrás una casa, un colegio y unas amigas entrañables. Me pasó cuando tenía 13 años y sobre eso quiero hablarles.


Hubo una época en que vivía casi al frente de mi colegio. Me levantaba cuando escuchaba (¡que tales parlantes!) a la mis Juanita instando a las niñas a formarse y en diez minutos estaba lista cruzando el inmenso portón. Allí nos encontrábamos el trío terrible del final de la fila (sí, en aquella época era alta) para hacer toda la bulla silenciosa permitida. Luego nos perdíamos entre la historia de Grecia, las provincias de Loreto, los pleitos de Huascar con Atahualpa y las raíces cuadradas del Baldor. Claro, de tanto en tanto nosenterábamos de lo que había hecho en cada minuto de su vida la vecina del costado en esa nuestra querida última fila.

Ocho horas después, cuando no tocaba entrenamiento, salíamos presurosas a tomar la 51 (¿o 71?). Era el acontecimiento del día. Angie y yo nos ubicábamos estratégicamente en la parte de atrás para tener una vista panorámica. Y esperábamos el momento mágico en que subían el chinito, el gringo y el susodicho. Luego empezaba el juego de miradas y sus respectivos comentarios: que si me miró, que si no me miró, que si se ve cansado, que si no está cansado, etc. Y así hasta que se bajaban. Y luego el omnibus llegaba a su paradero final y Angie se quedaba en su casa y yo me hacía toditito el viaje de regreso...

Al día siguiente podíamos conversar dos recreos enteros sobre lo mismo con Susan y Sandra o alguna otra. Las teorías iban y venían mientras planeabas como íbamos a mirar a nuestros platónicos galanes en la próxima aventura. Y todo un eterno bla, bla, bla que se repitío a lo largo de todo el año porque, como imaginarán, nunca supimos el nombre de los sujetos en cuestión.

Al año siguiente la historia no se pudo repitir. Me tocó irme bastante lejos. Besos, abrazos, direcciones, recuerdos, lágrimas, etc. Amistades de casi siete años no iban a interrumpirse por la distancia, siempre nos escribiríamos, nos visitaríamos algún día, etc.

Y sí, el primer año recibí cartas de la blanca, pecosa, rizada y alta Angie Origie, quien no conocío nunca al chinito (aunque quizas sí a algún otro). Pero no volvimos a encontramos. Angie se mudó y envió su nueva dirección en una carta que no se porqué razón se perdió. Y como no existía San Google, no hubo forma de reencontrar sus datos. Y nunca más nos vimos.

Alguna amiga me contó que se fue a vivir a Estados Unidos. Otra conocida me contó que se caso y tiene dos niños. Dicen que vino a visitar a uno de sus muchos hermanos en el país hace algunos años. Y si mal no recuerdo, vivo ahora muy cerca de donde ella vivía antes, pero nadie por aquí la conoce. Y, la verdad, me gustaría mucho volver a verla...

p.d. si encuentro la foto, la subo. y si alguien la ha visto, que avise...

lunes, setiembre 01, 2008

Con ustedes: los 20


Y bueno, en honor al Blog Day, creo que vale la pena citar a los ganadores del evento organizado por la comunidad de bloggers del Perú. En un copy paste genuino, procedo a citar a los ganadores para que peruanos o extranjeros conozcan por quienes votaron los navegantes peruanos.

Estos son los elegidos:

Arte
La Nuez

Ciencia
Biounalm

Cine
Chow Fan Blog

Deportes
WWE en Perú

Economía
Admosfera

Entrevistas
La habitación de Henry Spencer

Educación
Álvaro Felipe

Empresas
Márketing y Éxito

Entretenimiento
Manuel Anorga.com

Familia
Educando a mi hijo

Gastronomía
Cucharas Bravas

Humor
Frases PUCP

Literatura
Envueltos en libros

Misceláneo
En punto muerto

Música
Conciertos Perú

Noticias
Perú Notas

Política
Real Politik

Blog personal
Busco Novio

Sociedad
Pobres hombres

Tecnología
Arturo Goga

P.D. REcomendación especial: visitar el blog Educando a mi hijo. Una serie de comentarios e historias de una madre con un niño autista... muy valioso!

jueves, agosto 21, 2008

La cucharita


Era una vez un país tercermundista en donde a la improvisada reparación de objetos dignos de ser desechados se bautizó como criollada. Allí los carros andan hasta cuando parece que solo un milagro los puede hacer andar. No hay rotura o desperfecto que no pase por las manos de un ingenioso mecánico que se vuelve capaz de poner operativo hasta lo más inservible.

Pues en ese país ocurre lo que en otros parece irrisorio. El otro día, un periodista en apuros – como siempre suelen estar los periodistas – hizo un movimiento rápido muy fuerte y su llave USB cayó destruida al suelo. La carcasa, señores y señoras, quedó absolútamente destruida. No había en ella nada rescatable. ¿Y la información? ¿Y las fotos almacenadas? ¿Y el cierre?… las preguntas agolparon la mente de todos los presentes y, como es lógico, causaron un tanto de sobresalto. Procedió entonces el periodista a introducir la maltrecha memoria a su laptop y sí, todos los archivos estaban intactos.

Superado el percance la producción continuó. Archivos van, archivos vienen. La memoria seguía operativa, pero impudorosa ella, carecía de cualquier tipo de plástico que la abrigara o protegiera. El editor, impresionado ante la resistencia de la susodicha, optó por improvisarle un ropaje y tomando dos cucharitas de plástico cubrió sus circuitos y con ayuda de la valiosa cinta adhesiva la dejó recatadamente cubierta. Los presentes aplaudieron la proeza y, tras bautizarla como “la cucharita”, continuaron con sus quehaceres. Y sí, los días pasan sin que ella presente ningún achaque y su dueño sonrie contento cada vez que debe usarla.

P.D. Y miren que hasta quedó pintona para la foto. Lo único que faltó fue filmar el proceso y subirlo a Youtube para que el mundo entero sepa que la creatividad para resolver emergencias en el Perú la llamamos criollada.

jueves, agosto 14, 2008

Lima ya no es Lima



Lima ya no es Lima. Es una metrópoli serrana. El sol quema tanto que te obliga a juntar bien los ojos si quieres mirar hacia fuera. Y el calor te sofoca tanto que lo único que te provoca es sacarte de encima el cerro de chompas y abrigos que te pusiste en la mañana cuando tiritabas de frío.

“Ya me cansé de taxear”, afirmó el valiente chofer que el día de hoy se atrevió a cruzar el centro de la ciudad para llevarme al diario. Y es en realidad valiente porque solo los más avezados aceptan este tipo de carrera. La mayoría se niega categóricamente. Y no va ser. Cada día hay una calle más cerrada y los conductores deben darse laaaargas vueltas para llegar al destino. Y si encima se sofocan de calor…

A mí me encanta el sol y me alegra ver el cielo tan despejado desde las siete de la mañana. Sobretodo cuando es invierno y se supone que deberíamos estar congelándonos de frío. Lo único que me preocupó al sentir tanto calorcito en la mañana fue el no haberme puesto protector solar. Pero al taxista no le hacía mucha gracia. “Así fue el día del terremoto”, anuncia.

A vísperas de cumplirse un año el cielo nos recuerda la tragedia del año pasado. Y nos hace ver al frente y descubrir como el pueblo pisqueño no se recuperó del todo, en especial en los estratos más decaídos. Se construyó algo, pero no lo suficiente.

Y dicen que sigue Lima. Un visionario dijo que el 5 de agosto tendríamos terremoto. Otro repitió ayer en un diario chicha que en estos días tendremos un terremoto de 8,5°, mucho más destructivo que el sucedido en Pisco. Cierto o no, las probabilidades de que la placa se reacomode existen y se supone que debemos estar preparados. Y que podremos actuar mejor que cuando se destruyó Ica: con solidaridad veloz, sin robos de fondos y voluntad de no quedarse llorando.

¿Estamos listos en al ahora soleada y ya no costeña Lima para un remezón? Sé que se hacen simulacros y que Defensa Civil repite sus consejos a cada rato, pero con tanta pista interrumpida (¿Cuál era el objeto de decidirse a reparar todas las calles de Lima en un mismo año? ¿Cuál es la razón de no hacer las obras a tres turnos y acabarlas en menos tiempo?) y tanto hueco a diestra y siniestra, va a ser bastante cahótico movilizarse luego de una tragedia. Si el pasado 15 de agosto tomó dos horas un recorrido que habitualmente toma media hora … con las calles en esta condición ¿Se imaginan lo traumático que será llegar a casa y ver si nuestros familiares y enseres están a salvo?

martes, agosto 05, 2008

Fue ayer...


Fue ayer y por eso me acuerdo. No fue hace 15 años. No. Y quien diga lo contrario, miente. De hecho, estoy segura que cuando me encontré con una de las chicas de la foto en el supermercado el año pasado (los gritos asordaron a todos los vegetales) y me dijo que no me veía desde hace 15 años había cometido un error de cálculo, porque nosotras aún seguimos teniendo 15.

No se dejen engañar por esas miradas desafiantes y esos cabellos revueltos al estilo de la mismísima Gloria Trevi, nosotras éramos unas niñas muy pero muy tranquilas que no daban ningún problema a las madrecitas del Santa María.

No vayan a pensar que nosotras hacíamos bulla, hablábamos en clase o bailábamos en los recreos. No se les ocurra pensar que un día llegamos tarde a clases por ver la final del mundial de voley (Perú vrs. Rusia).

Y por favor, no crean que esos años fueron maravillosos. Ya eras lo suficientemente grande para ser independiente, pero lo suficientemente chica como para seguir dependiendo de los padres. Reías, hablabas por teléfono, paseabas, te divertías y tenías todo el tiempo del mundo para disfrutar la vida.

Sí, fue ayer y no solo lo recuerdo, sino que de vez en cuando miro hacia atrás y deseo volver a vivir esos mágicos 15 años.


P.D. Promo: aquí va la foto prometida.

Y sí, aquí las imagenes confirman que aunque han pasado un par de años (solo eso he, un par de años) seguimos todas con espíritu quinceañero. Todas estamos igualititititititas he... mirad y comprobarlo...

jueves, julio 31, 2008

Sentirte...

Mis oídos se llenaron con tus susurros… y listo. Tan solo reencontrarte es suficiente para olvidarse del estrés de la agitada, bulliciosa y (hoy más que nunca) congestionada Lima. Fue un encuentro breve, típico de fiestas patrias, pero pleno. Aún cuando no había llegado a tocarte, tan solo sentir tu ir y venir cadencioso me bastó para relajarme y dejarme convencer de tus encantos, los cuales comprobé una ves más cuando mis pies se humedecieron en ti.

Te encontré un tanto más frío y calmado que de costumbre, pero como siempre esquivo, lejano, recurrente y seductor. Coqueto jugaste con nosotros, nos entusiasmaste y luego nos colmaste de esa paz que solo tú sabes dar.

Tres días saben a poco, pero también a mucho, porque tu, mi querido mar colaneño, eres capaz de sacarnos de nuestro acelerado ajetreo para devolvernos un poco de paz.

viernes, julio 18, 2008

Con P de patria


Iba en el taxi feliz de sentir tanto calorcito a media tarde de invierno cuando contemplé, iluminado por el sonriente sol que nos visita en este (supuesto) julio de heladas, un letrero de Inka Cola que decía destapa tu identidad (o algo así). Y se me vino de golpe el sentimiento de fiestas patrias.

“Yo me llamo Perú, con P de patria. La E del ejemplo. La R de rifle y la U de la unión. Yo me llamo Perú y es mi raza peruana…”, entonó mi subconsciente mientras caía en la cuenta de que faltan apenas diez días para celebrar las fiestas patrias.

Mi raza peruana. Mi raza mestiza. Mi raza mezclada. Fruto de tantas combinaciones como colores lleva el chocolate. Pero a veces tan lejana de la unidad. Llena de resentimientos históricos, con algunos prejuicios sobreviviendo a vanos intentos de desaparecerlos y no pocas desigualdades sociales.

“Acá el que no tiene de Inca, tiene de mandinga”, dice el dicho. Y francamente, entre tantos romances protagonizados por los indígenas de antaño y los españoles, italianos, chinos, negros y demás extranjeros que se mudaron a estas tierras hace más de 400 años, es una tremenda tontería seguir viviendo como si no fuéramos todos iguales.

Aunque en realidad no somos todos iguales. Somos diferentes en estilos unos de otros. No solo en cada región (costa, sierra y selva) sino también de ciudad en ciudad hay marcadas variaciones. Si bien acá no quedan blancos al estilo europeo ni negros al estilo africano, existen multitud de gamas intermedias que conforman nuestra peruana pluralidad. El tema es tolerar esas diferencias que nosotros vemos grandes pero para los extranjeros son casi imperceptibles, perdonar tonterías del pasado y caminar juntos hacia adelante.

miércoles, julio 09, 2008

¿Paro?


Salí un tanto más temprano, tomando en consideración la recomendación que me dieron ayer. La idea era poder entrar al centro antes de que lleguen los manifestantes. Ya me ha pasado antes que he debido esperar inmóvil más de media hora mientras los manifestantes avanzan a paso de tortuga (aunque sus gritos sonaban tan duro como el rugido de un león).

Me tocó un taxista ayacuchano, que vive en Lima desde hace más de 15 años. Su mamá los sacó de su pueblo porque había mucha violencia terrorista y fue su salvador Fujimori a quien les deben, nos dijo, una mejor forma de vida. “Lástima que haya hecho otras cosas no tan buenas”, me comentó.

Sin nada de tráfico y nada de manifestantes (la vía expresa estaba más despejada que un domingo), llegamos al diario rápido. Pero en el resto del país no se vive lo mismo. Las imágenes nos muestran a un Junin quieto y en silencio, sin ni siquiera los mercados abiertos, a algunas carreteras de entrada a Arequipa bloqueadas y a algunos pobladores de Ica protestando desde muy temprano.

El paro, abiertamente declarado como una manifestación política en contra de la economía de libre mercado que tan buenos resultados nos ha dado en los últimos años, recién empieza. Y si bien es cierto que la mayor parte de la población no lo va a acatar porque sienten no hay ninguna situación demasiado grave por la cual reclamar, el temor ante lo fuerte que puedan ser las protestas domina el ambiente. Y no es para menos. Los desvanes que hicieron recientemente los estudiantes de la Universidad San Marcos porque van a construir una pista que invade parte de su jardín alertaron a la población y nos recordaron lo que era una práctica habitual en épocas del terrorismo.

Con la venia europea (aún no entiendo como se les ocurrió declarar en el congreso europeo al MRTA como un movimiento no terrorista) los chicos se levantaron encapuchados al estilo terrorista, tomaron la oficina del rector y tiraron piedras a los trabajadores municipales como si no fuera posible reclamar pacíficamente y gestionar lo que haga falta para evitar que la pista cruce uno de sus jardines. ¿Y porqué habrían de actuar con calma si quienes fueron violentos tienen justificación internacional para actuar como quieran y no ser sancionados como terroristas?

El Perú tiene 28 millones de habitantes y son solo unos cientos los que marcharan por las calles el día de hoy. El tema no es que reclamen – es bueno expresar disconformidad con algo y solicitar mejoras – sino la forma en que lo hacen. Que caminen tranquilos, que expongan su punto de vista y sean escuchados. Pero nada más. Tirar piedras, quemar llantas, empujarse, golpear a la gente o impedir que quienes quieren seguir trabajando lo hagan no va a solucionar sus problemas. Acuérdense de Mahatma Gandhi y olvídense de Abimaél Guzmán. La violencia nunca nos va a beneficiar.

lunes, junio 30, 2008

Dicen que dijo

"Alberto Fujimori no tiene ninguna responsabilidad en los hechos que son materia de este proceso"

- declaró hoy por la mañana Vladimiro Montesinos, ex asesor del presidente.

O el encierro originó una profunda reflexión en el ex asesor presidencial y ex jefe del servicio de inteligencia y lo llevó a perdonar a su socio cuando este se largo al Japón (mientras a él sí lo apresaron).

O Fujimori es en realidad inocente de los crímenes contra derechos humanos y solo es culpable de delitos económicos (malversación).

O Fujimori sabía todo lo que pasaba, lo dirigía y su asesor lo ha "limpiado" de culpas porque aún son socios, aún tienen ambos pruebas que incriminan al otro guardadas y prefieren no hundirse sino seguir siendo cómplices.

¿Quien tiene la verdad en sus manos?

viernes, junio 20, 2008

Ama Súa

(en castellano: no seas ladrón)




Mientras estuve en Cuzco, paseando por ese encantador y cautivante legado de nuestro pasado no podía dejar de preguntarme por qué pasamos a tener un perfil bajo en la región durante muchos años. El peruano, tímido o temeroso, no salía con garra a conquistar el mundo, sino que parecía esconderse en una cueva para evitar el sufrimiento. Casi como aquellos que dicen ser jugadores de la selección pero se derrotan ante la primera piedra (un penal) y se dejan meter seis goles como si nada.
¿Dónde se quedó el espíritu Inca? ¿Dónde están las tradiciones y creencias que hicieron a este pueblo fuerte entre sus pares durante cientos de años? ¿Dónde está su compañerismo y unidad? ¿Dónde quedaron las leyes básicas de su sociedad (
ama sua, ama llulla, ama kella)? ¿Qué hicieron los piratas y aventureros que cruzaron el mar con nuestros antepasados y sus tradiciones?
Ama sua, en quechua, significa no seas ladrón. Algo que durante muchos años los peruanos parecen haber olvidado. Tanto, que no has vivido en el Perú si no te han robado nunca. Les ha pasado a todos. Y más en Lima, en donde tarde o temprano te "bautizan" con algún engaño. No pienso contar las "n" veces que me han robado collares, billeteras o celulares porque me saldría muy largo el texto... pero sí me gustaría contar lo que le ocurrió el domingo a la señora piurana que trabaja limpiando mi casa. Ella recibió un mensaje en su celular en donde la felicitaban por haberse ganado un televisor de 29 pulgadas, un DVD y un celular Nokia. Feliz contó a todos la noticia. Grande fue su desilusión cuando se enteró que todo era mentira, que era un cuento para robarle el saldo de su tarjeta de recarga (ella sin desconfiar les dio su código secreto de recarga) y que el sueño de llevar un DVD para la humilde morada de su mamá seguiría siendo un sueño...
¿Por qué el Perú dejó de ser esa maravillosa civilización que nos mostraba el guía en nuestro recorrido? ¿Por qué no se ha podido mantener la honestidad y respeto por los bienes ajenos que tanto importaba a nuestros ancestros? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

jueves, junio 12, 2008

Sacsayhuamán





Creo que hasta que vuelva a hacer un viaje tan largo, mi vida tendrá un antes y un después de China. Y es que el viaje al Cuzco me pareció super rápido. Ni bien habíamos subido al avión y ya estábamos aterrizando. Y ni siquiera hubo que hacer cola porque el chek in es en los kioskitos tomo menos de un par de minutos. Incluso a la regresada, como ya teníamos el bording pass impreso, la cola más larga fue para pagar impuestos… y ni tan larga. Una maravilla.

Una vez en Cuzco, la magia te envuelve y el soroche te atonta. A una velocidad 60% menor a la habitual, solo el mate de coca te da fuerzas para alzar los pies (que pesan como 100 kg cada uno), pero nada de eso importa con tal de poder disfrutar del encanto de este rincón del mundo.
Luego de los ajetreos laborales típicos en este tipo de conferencias, llegó el momento de recorrer Cuzco. Una mágica y encantadora experiencia que se perdieron los señores de Indiana Jones. Allí en Sacsayhuamán pudieron haber hecho un par de persecuciones antes de tomar otro avión y volar hasta Nazca…

Según el guía que nos tocó, los indígenas que habitaban esta zona tenían grandes habilidades como ingenieros y no solo idearon la forma para superponer piedras de enorme tamaño que pulían una a una y acoplaban sin necesidad de pegamento o cemento, sino que diseñaron sus edificios y ciudades de forma tal que desde lo alto – hoy en avión – se pueden ver figuras de animales. Por ejemplo Sacsayhuamán es una fortaleza de piedras gigantes, pero no es un muro para proteger la ciudad sino una construcción en forma de halcón (de ahí su nombre) que se usaba para ritos o ceremonias religiosas. Además su estructura, vista desde lo alto, forma la cabeza del gran puma que con sus calles y edificios representa toda la ciudad antigua del Cuzco.
El Cuzco fue el centro de residencia de religiosos y nobles y tanto sus casas como sus calles y sus principales plazas están organizados y ubicados de forma tal que dibujan un puma que mira hacia el norte. La plaza de armas es el estómago del animal y el Coricancha (Qoricancha) lugar de adoración del sol en donde se hacían estudios sobre los astros para planificar las cosechas, su órgano reproductor.

Hubiera quedado mejor la película de Indiana si hubieran dado una vueltita por el verdadero Cuzco y luego se hubieran ido a Nazca para ver las enormes líneas que representan diversos animales. En Nazca no hubo edificios, todas las figuras son hechas en la tierra y sí, es un misterio sin resolver cómo las hicieron o porqué las hicieron. Hay quienes creen que las hacían para comunicarse con sus amigos los extraterrestres… sin embargo es también muy posible que sean dirigidas al Dios Sol, soberano al que adoraban las diversas tribus ancestrales. Y es que el hombre siempre está buscando un ser superior con el cual comunicarse y al cual adorar...

En todo caso, mi queridísimo Indiana Jones, a ver si en la próxima enmiendas la plana y haces una carrerita por estos hermosos y misteriosos paisajes que no son – sin ánimo de ofender – iguales a los mexicanos. México es lindo, tiene construcciones maravillosas, pero diferentes totalmente a las locales. Eso sí, el guía nos aseguró que desde tiempos inmemoriales el hombre a viajado para conocer a sus vecinos y es probable que haya existido algún tipo de contacto con los antiguos mexicanos… pero no tanto como para que acá se hablara su lengua o se construyeran pirámides mexicanas.

lunes, mayo 26, 2008

Te queremos mucho pero…



“¡Indiana Jones, ya he visto 14 veces la película, me has acostumbrado con su música…. Ohhhh Indiana!”, parafraseo la canción porque me incluyo dentro de su club de admiradoras. Cuando apenas tenía 6 o 7 años me llevaron a ver una de sus cintas y quedé maravillada. Desde entonces no me he perdido una. Guapo, rescatador de damiselas en peligro y aventurero. Siempre con una sonrisa que hace perder el aliento. ¿Qué más se puede pedir? Bueno, acá la fanaticada te agradece que hayas hecho una película con viaje al Perú incluida, pero por favor hay que jalarle las orejas al comité encargado de la investigación y del guión…

Para empezar, está bien que viajes en avioneta a Perú. Difícil recorrer tantos kilómetros en naves tan pequeñas, pero bueno, ese no es el problema. El problema es que el indicador de ruta en el mapa marca una flecha que va desde EE.UU. pasando por México y Centro América y llega a Cuzco. En la siguiente toma se nota a Indiana que baja en el aeropuerto de Nazca. NO!!! Imposible señores. Uno no puede llegar a Cuzco y aparecer de pronto en Nazca. Nazca está al lado de Lima, en Ica. El avión debió llegar a Lima y de ahí tomar un carro que los lleve a Nazca. O bajar en Lima y tomar otro avión que los lleve a Nazca (y sobrevuelen tranquilos las líneas de Nazca). Pero no puedes llegar al Cuzco y aparecer en Nazca de pronto. Es como poner un mapa que llega a Miami y aparece bajando en el aeropuerto de Washington.

Luego, cuando camina por la supuesta Nazca en 1978 (¿o era 75?) se cruza con cuzqueños, gente vestida con sus ponchos y polleras. NO!!! NO!!! NO!!! Ica es una ciudad de costa, con sol y calor, llena de agricultores y pescadores y en sus mercados ves gente vestida normalmente (jean, sastre, etc.) o ves gente vestida como chalanes (ver traje de marinera norteña, pantalón de tela, camisa amarrada a la cintura y sombrero, parecido al charro mexicano) pero es muy difícil que te encuentres a un serrano vestido al estilo cuzqueño.

Finalmente están las semejanzas y parecidos con el pueblo mexicano. Sí, somos parecidos, pero nada más. Acá los nativos no hablaban la lengua de los mayas, no tuvimos a ningún mexicano entre nuestros conquistadores (deberían haber hablado de Pizarro!!!) y es difícil creer que en la selva peruana conocieran a los mexicanos. Claro que existen teorías sobre la posibilidad de que fueran los extraterrestres los responsables de los grandes misterios (aunque prefiero creer que fue habilidad e inteligencia de los nativos) peruanos, pero creo que los extraterrestres hablarían en algún dialecto selvático o serrano y no en dialecto Maya.

Es perdonable la asociación maya/inca, porque siempre existe algún estudioso que busca y cree encontrar varias semejanzas entre las tribus ancestrales de los mexicanos y los peruanos. Pero no es perdonable, mi querido Indiana, poner tanto serranos en la costa o poner un mapa que llega a Cuzco y luego bajen en el aeropuerto de Nazca. NO!!!


P.D. Fuera de eso, una película muy linda. Muy pero muy linda.

sábado, mayo 17, 2008

MRTA


Estimados visitantes:

Ayer, viendo a tantos mandatarios europeos reunidos en la nublada Lima para discutir como combatir la pobreza y como evitar que el calentamiento global genere mayores desastres, surgió el imperativo deseo de decirles algo muy importante.
Como no puedo decírselos directamente, se los pongo por escrito. Y sé que es la opinión de muchos limeños.

El Perú está saliendo de una terrible crisis económica que lo castigó por muchos años. Tenemos ahora, gracias a medidas que aplicaron sujetos que hoy están en los tribunales por otras razones, una economía creciente, una inflación controlada y una pequeña pero esperanzadora reducción de la pobreza. Pero todo eso no hubiera sido posible si siguiéramos teniendo ataques terroristas.
Cuando vemos en las noticias ataques de los terroristas islámicos o cuando contemplamos el dolor ante los secuestros en Colombia, sabemos lo que ellos sienten. Nosotros vivimos con el temor muchos años, llenos de torres derrumbadas, coches bombas y asesinatos a la vuelta de la esquina. Quienes mataban tanto a políticos como a inocentes buscando un cambio social estaban cegados por el odio al que tiene dinero y el descontento ante su propia realidad. Tenían razones para estar molestos, nadie lo duda, pero eligieron el camino más sangriento para demostrar su insatisfacción.

Si alguien me dice que un señor era terrorista y ahora ha decidido convertirse en un político de izquierda que no usará nunca más las armas, digo, bueno, aprendió la lección y cambió su forma de proceder. Pero si me dicen que un grupo terrorista, culpable de tantas muertes sin sentido y de tanto dolor en miles de peruanos, tiene el permiso del parlamento europeo para reunirse sin problemas y ya no son reconocidos como grupo terrorista... nosotros les decimos que no.
Señores europeos, los peruanos no queremos que el grupo terrorista MRTA ingrese a la lista de grupos no terroristas. El grupo MRTA es y seguirá siendo terrorista. Si sus miembros quieren dejar de actuar en forma violenta y sanguinaria, que se agrupen en un nuevo partido político. Pero no los dejen con el nombre limpio, como si tanto dolor en nuestro pueblo pudiera ser olvidado tan fácilmente.

Nosotros sabemos lo que es tener cinco años y no poder ir al parque porque era peligroso, tener miedo en las noches porque de repente se iba la luz y no podíamos seguir viendo Candy, tener que apagar corriendo la televisión porque aparecían unos señores matando gente... nosotros sabemos lo que es vivir con el terror y no deseamos que quienes hicieron a un pueblo sufrir tanto estén ahora con el permiso de Europa para no llamarse terroristas.

Por favor, en su próxima reunión, tengan a bien poner al MRTA de nuevo en la lista de grupos terroristas. Los acaban de sacar hace algunas semanas, pero de sabios es enmendar la plana.


PD: Y que haya paz en el país no es porque el MRTA haya dejado de ser violento, sino porque fueron capturados y encarcelados sus dirigentes y no se les ha dejado operar a gran escala como lo hicieron muchos años atrás. Pero quedan aún algunos de sus miembros fastidiando a quien pueden (lo bueno es que los militares los han controlado), como testimonio están las declaraciones de una tribu indígena que vino hasta Lima para dar sus quejas.

sábado, mayo 03, 2008

Laaaaaarga ruta shangai - lima

- ¿Muy larga la cola no? (en inglés)
- mmm (ya no tenía ganas de hablar inglés)
(diez minutos después)
- Si ya tenemos como media hora haciendo cola... (en ingles)
- esto es muy aburrido (en ingles)
y voltie a mirar al caballero, aparentemente inglés, hablando perfecto mandarín con un chino a pocos pasos de distancia. y descubrí adelante a un español conversando amenamente ...
(15 minutos después)
- ¿tendré que recoger mis maletas en Amsterdam? (obvio, en ingles)
- No se preocupe, van directo a Lima. usted solo llega y se registra para el vuelo con este documento (la chinita hablaba perfecto el ingles)
(20 minutos después, ya en aduana)
- sus documentos por favor
(20 minutos después, ya en el avión)
- disculpe, me puede dar permiso para pasar, gracias
(20 minutos después)
- ¿Y a que hora piensa arrancar este avión?
(30 minutos después)
- ¡recién ha pasado media hora!
(30 minutos después de profundo sueño)
- si, gracias, si, jugo de manzana, si, gracias, canelones esta bien, gracias,
(15 minutos después)
breve conversación con el vecino, un ingeniero ingles.
- gracias, muy amable, que excelente servicio.
(1 hora después)
- ¿que hora es? no! todavía faltan como diez horas, y no tengo ganas de leer...
(2 horas después)
- si, gracias, jugo de manzana.
(1 hora después)
- ya se me quito el sueño. ¿Y ahora que hago?
(2 horas después)
- disculpe, permiso, disculpe
(el otro vecino me empieza a conversar, pero ya no tengo ganas de hablar ingles francamente y el como es irlandés tampoco es que habla tanto ingles asi que...)
(2 horas después)
- si, helado esta bien, gracias
(que guapo es este chico)
(1 hora después)
A ver, cuantos chicos guapos había en este avión y yo no me había dado cuenta. guauuuuu...
- que aeropuerto tan grande!
(20 minutos despues)
- disculpe donde queda este hotel
(media hora después)
- un te, un yogurt, un pan con jamón y dos bolsas de papitas, gracias, si si, disculpe pero tengo tanto sueño, gracias
(una hora después)
- donde hay Internet? gracias
(una hora después)
me muero de sueño...
(cinco horas después)
ya no tengo sueño. a ver la televisión. OHHHHH. no. que horrible. ¿y ahora que hago?
(1 hora después)
dormir
(6 horas después)
gracias, es muy amable, ya voy.
(1 hora después)
gracias, un yogurt y un chocolate por favor, gracias.
(1 hora después)
al fin caras peruanas. al fin
(30 minutos después)
¡y a que hora llaman a la fila 15!
(conversación con un español que viene al Perú a revisar unas fabricas)
¡al fin!
este avion es lindo. tiene teléfono con mail (me muero de ganas de enviar un mail solo para ver si funciona...)
(media hora después)
¡a que hora sale este avión!
(media hora después)
ya perdí la cuenta de que hora es en lima. mis vecinos parecen holandés, no tienen pinta de tener ganas de conversar.... mejor duermo
(media hora después)
oh, si gracias, jugo de manzana, si, pastas por favor (ya no quiero nada de comida china señor) ha perdón, comida latina, si esta bien (¡y esto! es latino? ha si, acá dice brasil...)
(media hora después)
que buena música... ¿esto es ...?
(dos horas después)
Asu!!!, cuanto he dormido. ¿Y porque ellos tienen helado y yo no? chispas, me quede dormida para el helado... tengo sueño
(una hora después)
¡que hora es! todavía falta un montón. bueno, veremos tele. si, repetiré capítulos de Bety la fea
(una hora después)
ahora tengo ganas de película...
(dos horas después)
¿cuanto falta?
(media hora después)
si, gracias, ¿esto que es? ha sopa. bueno. que guapo que es este señor...
(media hora después)
que tal sera este documental de arte... este avión esta bien provisto de entretenimiento...
(media hora después)
ya me empezó a doler la cabeza. eso quiere decir que ya vamos a llegar. cuando me empieza el dolor de cabeza es que ya tengo muchas horas aquí...
(una hora después)
que linda vista! la cámara! la cámara! (la chica del costado me mira pero no habla...)
(media hora después)
es la mejor vista que he tenido del Perú en siglos! pero claro, es que nunca viajo de día (ya perdí la cuenta del tiempo, pero deben ser las cuatro de la tarde...)
(media hora después)
¡La mía patria!
(media hora después)
¿y a que hora llegan las maletas)
(media hora después)
es que creo primero vinieron las de los europeos...
(media hora después solo quedamos unos cinco o seis chinos que están a mi lado y tienen como 5 personas de una agencia de viajes que se desviven atendiéndolos y diciendo que ya mismo llegan las maletas)
- ¿trabajas para la Apec? (es que le veo su bolsillo al chico que esta a mi lado?
- somos el comité de recepción. el que esta atrás tuyo es el ministro de turismo de Taiwan. el otro es el ministro de turismo de china. y esta el de ...
OH! he viajado con ministros!!!
- ya llegaron, vengan, tome, pase
- señor, disculpe, yo no soy de la comitiva de los chinos, gracias, ese es mi maleta, gracias, jeje (parece que las maletas que venían desde china estaban las ultimas)

P.D. tan largo como este texto es el viaje. y tan "entretenido" como puede ser este texto. pero sarna con gusto...

viernes, mayo 02, 2008

Estilo liliputiense


Y no me refiero a lo pequeñitos que nos vemos los seres humanos ante los edificios tan altos que hay en Shangai… me refiero a la tendencia primordial en equipos que pude ver en mi visita a China.
Sí, las fabricas de China están centrando sus baterías en la fabricación de nuevos tipos de computadoras. Son como las laptops, pero más pequeñas, y se llaman netbooks y nettops.

Estas nuevas minicomputadoras – más grandes que un smartphone pero más pequeñas que una Vaio – han sido creadas para poder acceder a Internet en todo lugar y costarán entre 100 y 400 dólares. No tendrán todas las funcionalidades de una pc tradicional, incluso en ocasiones no podrán leer dvd o bajar programas, pero servirán como un medio de comunicación (chat, mail, telefonía IP) y de acceso a información vital (desde mapas de la ciudad hasta diarios en línea). Eso sí, para publicar blogs están perfectas, porque toman la foto y te permiten introducir el texto sin ningún inconveniente.

Causaron tal revuelo con su aparición en variedad de modelos (creo que fueron como 12 empresarios chinos fabricantes de este tipo de equipos que circularon ante la prensa presentando sus nuevos equipos) que fueron las protagonistas del evento. Las laptops de los asistentes se veían inmensas ante el tamaño del nuevo tipo de computadoras personales y las desktop… esas ni siquiera se las encontraba uno por pura casualidad.

Y bueno, he de confesar que todos estabamos maravillados con esos pequeños aparatitos para acceder a Internet. Entran en la cartera sin problema, no pesan tanto como la laptop, son casi de las dimensiones de una agenda pero con estas se puede chatear, vienen con pantalla táctil al estilo iphone o con teclado desplegable al estilo blackberry pero no son tan chiquitas como ellos… una monada.