viernes, diciembre 29, 2006

Buena onda


Matías se acercó sin vergüenza y con una sonrisa nos ofreció el oro y el moro. Sus largas trenzas doradas brillaban tanto como el sol y sus transparentes ojos se confundían con el mar. Confieso que me interesó más su rostro que sus collares, pulseras y aretes. Con un castellano masticado y una sencillez impresionante se entretuvo en una conversación eterna. Había salido de Alemania cinco años atrás para viajar por el mundo. Tenía ya un año en el Perú viviendo de lo que vendía. Andaba escaso de equipaje y comodidades. Le bastaba con un buen plato de comida, la compañía de su amada, la lealtad de su perro y un lugar donde dormir. No quería, ni necesitaba, ni se angustiaba por nada más. No parecía vicioso ni nada por el estilo, tan solo un hippie feliz, despreocupado, super buena honda. Le compré unas medallas y me regaló un anillo, hecho al instante, con una luna y un sol enlazados, como adivinando que eso una vez significó mucho para mí. Créanme que se le veía tan contento…

Martha, tan piurana como el algarrobo y tan trigueña como menuda, no sabe molestarse. Al menos parece vivir siempre en las nubes. Tan descomplicada y despreocupada, que te relaja el solo hecho de contemplarla sentada en su mecedora o apoyada en el mostrador. Escucha, sonríe y entrega. Ni más, ni menos. Y ni bien te vas sale volando por la ventana para recorrer el océano entero, sin límites posibles. El otro día entré a comprar alguna minucia, pero como no tenía sencillo para el vuelto, con la mayor naturalidad del mundo me dice “luego me das”. Así sin más, sin nombre ni apellido, sin pasar la dorada por el lector, ni caras serias, ni carta notarial de garantía. La desconfianza y malicia a las que me tienen acostumbrada en la bulliciosa Lima no corre por sus venas. Aquí la gente es tan diáfana…


¿Serán tus aguas, Colán adorada, las que contagian tanto encanto y tanta paz a todo aquel que tocas?

martes, diciembre 19, 2006

¡Inolvidable!!!

Sucedió ayer, pero no lo olvido… ni lo olvidaré.

Estabamos todos envueltos en el bullicio navideño, pensando en cómo celebrar las fiestas, cuando una noticia nos congeló en seco. Un grupito de terroristas había entrado a la cena de gala en la embajada del Japón, consiguiendo capturar como rehenes a cientos de invitados.

Con el alma por los suelos, y algo de alivio, vimos liberar a la madre del presidente Fujimori, entre otros afortunados. Vimos con una sonrisa de oreja a oreja como Andrade, por tantos años alcalde de Miraflores, se escapó corriendo por una ventana. Nos sorprendimos con la astucia de un camarógrafo de canal 4 que llego demasiado cerca de la puerta. Y nos irritamos ante las pretensiones del guerrillero que exigía liberen a los terroristas presos.

Nuestra calle, donde paseamos en patines tantas veces y por donde normalmente los autos se detenían si una pelota caía a la pista, se llenó de cientos de reporteros del mundo entero. Varios agentes de inteligencia se disfrazaron de civiles y se pararon en nuestra bodega a chismear con los vecinos.

Más de uno miraba al niño en el pesebre y pedía – imploraba – que los rehenes fueran puestos en libertad. Pero parece que San Nicolás no tenía mucha llegada con los terroristas y todos los analistas preveían una triste Navidad.

Llegó la nochebuena y fuimos a nuestra San Felipe. Luego del ingreso de los acólitos con sus velas alumbrando la total oscuridad, los cantos alegraron la velada. Como siempre el padre habló un rato sobre lo efímero de caer en el consumismo de dedicarse solo a comprar regalos, pero luego se centró en nuestros nuevos atrapados vecinos.

Habló del dolor de las familias, del sufrimiento de quien está encerrado, de la incoherencia de la lucha de clases, de lo negativo del rencor y de cómo el amor puede vencer el odio. “Vivamos una verdadera Navidad y llevémosles un poco de alegría a nuestros hermanos” encomendó.

Y así lo hicimos. En masa, salimos de la Iglesia bien engalanados y vela en mano avanzamos una cuadra hasta la espalda de la residencia del embajador del Japón. Y cantamos muchos villancicos hasta que nos dieron las doce. Y gritamos tan alto como pudimos: “Feliz Navidad”.

Fue un abrazo enorme. Todos lloraban y cantaban. Las manos entrelazadas, los corazones agitados, las voces roncas. Sentimos que estabamos con ellos. Los blancos muros quitaban la libertad a ministros, empresarios y diplomáticos… pero no les impedían oír nuestro saludo. El consuelo llegó. El dolor aminoró.

No los soltaron esa noche. Ni ninguna otra. “Dicen que están cavando un tunel” – rumoreaba el chino de la esquina. “No pasan de marzo” repetían en la botica. “Ese camión es sospechoso” murmuraban las abuelas.

San Nicolás se demoró tres meses en hacer realidad el deseo de los hijos de más de un ministro secuestrado. Y sí, los comandos hicieron un tunel y entraron a la embajada y salvaron a todo el mundo. Solo murieron los terroristas y por eso sus madres hoy siguen reclamando la falta de respeto a la vida del delincuente. El Japón le agradeció de por vida a Fujimori el éxito del rescate. Muchas lágrimas de alegría inundaron las pistas. Y la calma volvió a Marconi.

Diez años después, un grupito de delincuentes vuelven en la misma fecha a realizar una emboscada y matar a varios policías en el interior. Las autoridades dicen que son terroristas. Alan García dice que debemos matarlos. Algunos creen que son solo narcotraficantes, reyes de la selva escondida. ¿Queda en este país, a pesar de tantos tristes recuerdos, promotores del odio ideológico? ¿No hemos aprendido nada? ¿Vamos otra vez a retroceder como el cangrejo?

Deseo el incidente sea un susto aislado y la historia no se repita. Deseo el odio a los ricos o el odio a los pobres no vuelva a dividir el país. Deseo el 2007 sea un mejor año para el Perú y para cada uno de todos los blogger lectores. ¡Deseo tengan una muy feliz Navidad!!!

miércoles, diciembre 13, 2006

¡Sueños!!!



Ahí estamos, en la cola de Santa. Su pequeña manito suda y tiembla, sus brillantes pupilas parecen volar por los aires y el corazón se le sale del pecho. Tiene una sonrisa tan, pero tan grande, que no se la quita nadie.
- ¿Este es el verdadero santa? – repite por enésima vez
- Es un santa verdadero, porque los juguetes que nosotros hemos dejado en la entrada de su fábrica van a ser reparados y luego repartidos a miles de niños pobres del interior del país. Y eso hace Santa: llevar alegría a los niños que no tienen un papá y una mamá que les compre juguetes.
- Pero él no vive en el polo norte…
- No, el que vivía en la nieve está ahora en el cielo. Ese fue un santo que vivió hace muchos años y todas las noches de Navidad repartía juguetes a los niños pobres. Dicen que el mismo fabricaba los juguetes de madera…

Continué contando varias historias más, dando los detalles respectivos, hasta que nos tocó llegar frente a él. Lo abrazó, le dio su besito y apretó fuerte su mano. Él en verdad era un anciano sonrosado, muy cariñoso y atento.
- ¿Qué le pediste?
- ¿Ha? Buenooooo, le pedí que me sacara buenas notas en mis exámenes para poder pasar la Navidad en Colán.
- ¡Que bien!
- Y ahora, ¿Adónde vamos?
- ¿Sabías que yo tengo una página en Internet que se llama “Adónde vamos”?
- Hay tía, que mentirosa que eres….

No intenté discutir con tamaña sabelotodo sobra la verdadera existencia de esta página porque yo también estaba tan emocionada de ver al Santa de Coca Cola, que mi mente ya estaba viajando en el tiempo.

Cuando yo tenía cinco, también creía a pie juntillas en el barbudo regalón. Mi mamá me dijo que escribiera una carta pidiendo un juguete y yo, con mi escaso vocabulario de aquel entonces, pedí una cocina de juguete linda, con comida de plástico incorporada. Días antes la había visto en una tienda y me había enamorado de ella. Y - como imaginarán - la dichosa cocina estuvo en mis manos para Navidad.

Lo maravilloso de todo esto es que dicha cocinita no estaba en realidad a la venta en esa juguetería. Mi mamá, en uno de sus viajes, la había comprado y traído para mí. Pero como ella sabía que yo creía en Santa, para hacer que me gustara la super cocina y la encargara en la carta, se le ocurrió pedirle al vendedor que me mostrara el juguete como si fuera de él. Así que ese ángel maravilloso que me trajo al mundo se tomó el trabajo de ir tres veces a la tienda, darle propina al vendedor y endulzarme con el juguete que ya había comprado previamente. Todo para robarle una sonrisa a la que habla.

Eso es lo más lindo de la Navidad. El cariño de unos y otros, reunirse con la familia para pasarla bien, el tener detalles de afecto y alegrar a quienes queremos. Y para todos los que creemos en Jesús, pues alegrarnos con su cumpleaños 2006.

Sí, es cierto que los centros comerciales ven esto como una forma de enriquecerse a costa de las ilusiones infantiles. Sí, es cierto que Coca Cola quiere vender más gaseosas. Y que las jugueterías están haciendo caja. Pero bueno, no me parece feo que mientras ganan algo de dinero los niños pasen un rato agradable. Feo es enriquecerse a costa de la venta de cocaína y demás formas de destruir la vida o la esperanza del ser humano…

lunes, diciembre 04, 2006

A lo mismo


Repetir el postre es propio de quien olvida la dieta y sede ante el placer. Repetir una y otra vez La Guerra de las Galaxias una obra de misericordia para los fanáticos de la saga. Repetir un vestido producto de la falta de presupuesto. Y repetir mandatario… ¿Insensatez? ¿Masoquismo? ¿Necesidad? ¿Locura? ¿Prudencia?

Ahí está Fujimori, reelecto hasta el cansancio por convencimiento popular para terminar en una histórica fuga ante el descubrimiento de supuestos malos manejos. Y ahí está, orgulloso a más no poder, el polémico Chávez, reelecto por varios años más. ¿Lo lamentarán luego los venezolanos? La historia dirá.

¿Porqué nos aferramos a las repeticiones? Si algún sociólogo está leyendo esto, pues que se explaye. O si un analista internacional tiene alguna idea, que nos ilustre. Por lo pronto, así en el ámbito coloquial, la gente acá termina definiendo una repetición por comodidad, miedo al cambio o falta de alternativas convincentes. Lamentablemente en muy pocos casos es porque se considere al reelecto como un modelo idóneo e inigualable.

Acá las elecciones presidenciales las define el joven, el votante moderno, el pujante trabajador o estudiante sacrificado. El 52% de los votantes (el mismo 52% que eligió al ahora presidente peruano Alan García) está compuesto por menores de 35 que estudian y/o trabajan en las ciudades y se definen como progresistas y amantes del cambio. Algo irónico para más de un abuelo que sufrió y agonizó en 1987 con la hiperinflación de nuestro actual reelecto presidente.

En las recientes elecciones municipales también hemos tenido una repetición. Al menos en Lima, el famoso grupo de votantes modernos optó por repetir el plato. Y según la información a la que se tiene acceso por el momento, su labor ha sido adecuada, aunque no ha logrado cumplir con todo lo que la ciudad necesita.

En Miraflores, lamentablemente, no hubo repetición. Bueno, Andrade estaba postulando ya por tercera vez y quizás por eso la gente decidió mandarlo a descansar. Pero valgan verdades, Andrade ha hecho mucho por el distrito, razón por la cual los miraflorinos nos hemos quedado con los dedos cruzados, esperando que dentro de unos años vuelva a postular.

El sucesor de Andrade no la tiene fácil. Tiene que mantener el sistema de transparencia, el apoyo a los escolares y la modernidad tecnológica. Tiene que continuar con el portal web y demás avances. Y además, tiene que mejorar lo que Andrade no pudo culminar: limpiar por completo los puntos de distribución de drogas y delincuencia. Miraflores no es como San Isidro: tiene calles lindas y calles no tan lindas en donde algunas personas amigas de lo ajeno, si se baja la vigilancia, pueden reorganizarse y generar más de un dolor de cabeza.

Quizás si históricamente los cambios hubieran generado avances y no retrocesos, la gente gustaría más de evitar las repeticiones. Pero en estas tierras se ha sufrido tanto por la costumbre de que cada caudillo nuevo empieza cambiándolo todo y retrocediendo a pasos agigantados, que hasta los votantes modernos, esos que deciden las elecciones, tienden a repetir el plato.

Ojalá, vecinos venezolanos, no se arrepientan… ojalá.

martes, noviembre 21, 2006

Noviembre


Me encanta noviembre. Aún a pesar de las carreras por aquí y por allá. Empieza con un no, pero está lleno de muchos sí. Para empezar, está saliendo el sol. Con eso bastaría para dibujar más de una sonrisa, pero si lo unimos al hecho de que se viene la Navidad y ya hay rojo y verde por todos lados…

Lamento mucho que haya gente a la que no le guste el bullicioso ajetreo navideño. Lo mejor de todo es que las campañas solidarias ya empezaron. El que menos ya arrancó la recolección de regalos para los niños pobres de Cañete o la venta de adornitos pro-fondos la Navidad en Villa María del Triunfo. Los comerciales por televisión en donde se comparte panetón con el que no tiene nada, la decoración con árboles y listones en cuanta tienda entras y la ilusión de los niños ante los villancicos…

Noviembre es el mes de la espera, del ya mismo llega, del último esfuerzo escolar, del por fin cerraremos balance, del no falta nada para Navidad. Este año se opacó un poco con las elecciones municipales, las cuales nos cogieron cansados luego de la estresante batalla presidencial, pero al fin ya acabó todo y ya casi todo mundo tiene nuevo alcalde. El saldo lamentable es algunos incidentes violentos aislados, pero al menos la gente optó por el equilibrio, por los candidatos independientes y nada de totalitarismos.

Noviembre es un no ha terminado el año, aún hay tiempo para el último esfuerzo, si queremos todavía podemos llegar a la meta. Es momento de plantearse objetivos para el próximo año, de contagiarse del espíritu navideño, de hacer algo por los niños pobres, de tener detalles con los amigos, de empezar a jugar al amigo secreto… es momento de no dejar que sea diciembre el mes del estrés, del querer acabar todo como sea, de comprar cientos de regalos en un día solo por cumplir, de olvidarse del niño Manuelito y atormentar a todo el mundo con tanto tocar el claxon.

viernes, noviembre 17, 2006

Si vienen por Lima…


Si están viajando a Perú y tienen unos días para conocer Lima, les recomiendo que visiten el centro. Pueden hacerlo en la mañana para visitar el museo de arte italiano (unas pinturas valiosas), las catacumbas y el museo de arte. La entrada es muy económica ($2 a lo mucho) y la visita muy agradable. Pueden ir cualquier día de la semana. También tenemos el Museo de la Nación en San Borja (lejos del centro) junto a la nueva biblioteca, la cual tiene documentos desde la época de San Martín.

Pero no dejen de ir al centro. Si me escucha mi papá pondría una media sonrisa irónica, sobre todo porque él no se olvida que de pequeña detestaba ir al centro. No se podían bajar las lunas del auto por miedo a robos y el humo de los carros era tan pesado que me moría de nauseas. Era una tortura.

Hoy vengo todos los días para ir al diario y me parece muy placentero contemplar la ciudad de los reyes. Los edificios, viejos sí, no pierden su encanto y los balcones nos hacen sentir que hemos retrocedido en el tiempo. Además los puntos turísticos tienen un poco más de seguridad que años atrás. Eso sí, por favor, gasten en un taxi de compañía. Taxi seguro, Taxi Real o Taxi Azul (los números están en las guías telefónicas o llamando al 103 de cualquier teléfono público). No se aventuren a tomar ómnibus a menos que vistan un jean viejo, polo desteñido y ganas de vivir una aventura un tanto incómoda. Los delincuentes notan quien es extranjero y pueden ser un poco descorteses, por decirlo suavemente. Además que si no te toca un chofer buena gente te puede decir que si va al centro cuando en realidad solo va a la victoria. Yo, que vivo en esta ciudad tantos años, me he perdido en más de una ocasión. Una vez subí a un carro que según yo iba a Miraflores y terminé recorriendo el Callao y tuve que bajarme en el aeropuerto.

Para la nochecita el centro también es recomendable (en taxi). Es maravilloso ver la iluminación que han hecho al Palacio de Justicia, el Congreso de la República y el Palacio de Gobierno. Además pueden encontrar excelentes restaurantes. Cerca del palacio de gobierno está – si hay poco presupuesto – el pardos Chiken - donde pueden probar el famoso pollo a la brasa ($7 por persona) del que tanto hablo yo siempre.

Luego de visitar el centro, pueden tomarse otro día para Miraflores. Para quienes no vienen desde varios años atrás, esto se ha modernizado mucho. Hay muchos más lugares para salir y divertirse o comer exquisito. Si hay buen presupuesto recomiendo ir a la cebichería La Mar (en la calle La Mar de Miraflores) de uno de los chefs más renombrados de aquí (Gastón Acurio)…. Claro que por persona son más de $20, pero serán $20 muy bien gastados.

Espero haber cubierto el pedido de un blog lector… aunque en realidad necesito muchos más post para seguir recomendando sitios como Barranco y sus anticuchos … por lo pronto pongo links de referencias a dos guías turísticas: travel uno y travel dos.

p.d.
El mejor referente es el diario El Comercio, ahí tienen información completamente creíble y fiable sobre qué espectáculos o sitios se puede visitar.

lunes, noviembre 13, 2006

Discusión Alturada


“Si votas por Castañeda el pasaje costará 2.50 soles porque alquilará los micros a multinacionales. No habrá pasaje a sol, ni la popular china (0.50), ni pasaje universitario”

El citado es un texto que leí pegado en la ventana de una combi mientras me dirigía al periódico.

Es uno de los tantos mensajes que he visto pegados, con distintos temas pero la misma tónica de guerra sucia, en varios taxis del centro.

Hasta donde sé, el caótico tránsito en Lima está ocasionado por el exceso de combis y el único proyecto de Castañeda al respecto es la construcción de un moderno sistema de transporte denominado El Metropolitano, el cual está conformado por buses rápidos de alta capacidad y modernas tecnologías que operarán en unos corredores a lo largo de una troncal y llevaran en 15 minutos a personas de un extremo a otro de Lima, distancias cubiertas por las combis en por lo menos una hora.

Hasta donde me informaron, el pasaje ahí costaría casi lo mismo que en los viejos ómnibus que a diario congestionan el tránsito y no implicaría la eliminación de ninguna unidad ya existente ni el aumento de tarifas en las combis. El tren urbano no obligará a los ciudadanos a subirse a ellos.

No estoy defendiendo toda la gestión del actual alcalde de Lima, ni pretendo decir que está bien haga los debates cuando a él le parece y no cuando lo dice la mayoría de candidatos, solo sé que las caídas en las encuestas del señor Castañeda, actual alcalde de Lima, se deben no tanto a su propuesta en concreto, sino a la propaganda maliciosa y desinformada en su contra.

¿Es tan difícil competir sin hundir con mentiras?

viernes, noviembre 10, 2006

Hombres G



A pedido de mi amiga de tiempos udepinos, la rox, he de contestar el slam. Sí, así se llamaba en el colegio. Eso de preguntar y responder medio en broma, medio en serio, una mar de divertidas preguntitas. Acá el ejercicio es responder con la letra y títulos de las canciones de uno de tus músicos favoritos. Y bueno, como David fue el primero que me dijo te quiero delante de miles de personas, le cedo el honor de que sea él quien responda mis preguntas.

Como este es un blog así seriototote, quiero compartir algo de info de mi grupo favorito. Ellos son una prueba más de empeño y sueños realizados. Los Hombres G eran unos chicos comunes y corrientes, de los que cuando llegan a una fiesta pasan desapercibidos. Un día se juntaron y lanzaron Venezia y les grabaron un disco y se volvieron famosos. Les costó esfuerzo, pero lograron ser conocidos en el mundo entero. Al Perú vinieron a fines de los ochenta. Lamentablemente se separaron luego de su último álbum en 1992.

El vocalista y compositor es David Summers Rodríguez, nació en 1964 y es hijo de un productor de cine español. También toca el bajo y la guitarra. Según la crítica “Las letras de sus canciones son como una pequeña película, con su trama y su desenlace ya que también es un cineasta frustrado como el mismo lo ha dicho en mas de una ocasión”. Por si fuera poco, le encanta el dibujo y colecciona juguetes antiguos. Y aunque no lo crean, se casó con Marta (la del marcapasos).

Mi cantante: Hombres G

-¿Eres hombre o mujer?
Sor cocodrilo (has sido tu, que crees que no te he visto, has sido tu…)

Descríbete:
Indiana Jones y Lawrence de Arabia (soy primera plana en todas las revistas…)

-¿Qué sienten las personas acerca de ti?
- Sueltate el pelo (=P la cola de caballo es más práctica!!!)

-¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?
- Te quieeeeero (te quiero, te quiero, te quiero y no hago otra cosa que pensar en ti…)

-Describe tu actual relación con tu novio/a o pareja:
-Temblando ( y me hace gracia tu manera de contarlo, como el que cuenta que ha pensado, que ha decidido, que seguimos siendo amigos …y yo sigo temblando…)

-¿Dónde quisieras estar ahora?
-Venecia (lo tengo preparado, tengo las maletas, vamos juntos hasta Italia…)

-¿Cómo eres respecto al amor?
-marcapasos (siento un golpe en el pecho…=p es broma)

¿Cómo es tu vida?
Voy a pasarmelo bien (muy bien!)

-¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?
-La primavera (llega con dificultad pero en las aceras puede sentirse un cierto olor a amor en la ciudad)

-Escribe una cita o frase sabia:
- Hay algo que funciona mal. Y aquí entre tu y yo es posible que haya algo que cambiar. Y no sé porque no somos todos hermanos. Porque queremos aparentar tanta maldad…¿hay alguien todavía que crea en el amor? (yooooo)

-Ahora despídete:
-- Solo un par de palabras

Invito al che, otro compañero udepino, a hacer el meme. Y si se apunta el nauta, orale.

martes, noviembre 07, 2006

Mendigos


Iba a pie por el golf, muy temprano, rumbo a los Delfines. Para los no limeños, eso quiere decir que avanzaba por el seno de la pituquería limeña. A mi paso – rumbo a una conferencia con el ex ministro Ferrero – trotaban las señoras que pueden ir dos veces a la semana al peluquero y los gerentes de algunas compañías transnacionales, todos preocupados por bajar el colesterol. Es la otra Lima, la opuesta a las calles del centro, donde la preocupación de los transeúntes es ver “quien” les da “alguito” para el almuerzo.

Contemplando los lujosos vehículos y los elegantes choferes, pensaba en la eterna existencia de ricos y pobres: siempre habrá quien tenga más o menos. El tema es que quienes tengan menos, sean un “menos” que signifique suficiente para subsistir. El punto es que el sueldo mínimo de los obreros en verdad garantice un mínimo de comodidad: alimento, vivienda y seguro médico.

Pero centrémonos en la conferencia. Luego de superar las barreras de seguridad impuestas ante las fanáticas de los cantantes mexicanos que acaban de arribar a la ciudad (RBD), pudimos escuchar una música conocida. Alfredo Ferrero, gestor del TLC con Norteamérica y uno de los mejores ministros de comercio exterior que hemos tenido, dio el DO mayor y nos recordó unos números impensables veinte años atrás.

Nuestro PBI está llegando a los 6.5 puntos, nuestro déficit fiscal es menor a un punto, en cinco años triplicamos nuestras exportaciones, tenemos más de 1000 millones de exportaciones en productos no tradicionales y no existe más la hiperinflación. Las exportaciones de Paprika pasaron de 5 a 95 millones en cuatro años, y la misma favorable suerte ascendente siguieron los mangos, los espárragos, las uvas y las alcachofas.

“Tenemos que cambiar la imagen del Perú como un mendigo sentado en un banco de oro” sentenció Ferrero. Explicó que los peruanos tenemos que dejar de ser el problema del Perú. Ya no podemos seguir desperdiciando recursos naturales. Esa es la gran verdad que todos conocemos ( y la vengo oyendo desde que tengo uso de razón).

¿POR QUÉ SI TENEMOS TANTAS RIQUEZAS NATURALES TENEMOS TANTA GENTE POBRE? No es por culpa de los que hasta ahora han hecho empresa, como querían hacernos creer los terroristas para justificar su arrebato violento del poder. Acá, el problema es no haber explotado los recursos (o haberlos dejado llevar sin procesar) y no haber puesto un freno a la corrupción.

Si volvenos a triplicar las exportaciones, mantenemos una política económica estable y generamos un nuevo modelo educativo estaremos encaminados a dejar de ser un país pobre, nos recordó el ministro.

Y bueno, luego de oír números y palabras tan bonitas, salimos todos con una sonrisa de oreja a oreja. Pero mientras recorría una vez más las tristes facciones de los vendedores ambulantes del centro de Lima una nube cubrió nuestro rostro. Sí, hemos mejorado. Sí, el camino es vender afuera nuestros productos porque nuestro mercado interno es pequeño. Sí, tenemos que seguir el ejemplo de Chile o Singapur, que hace treinta años eran tan pobres como nosotros. Pero no, el cambio no será de un día a otro, tomará varios años y depende de que la mayoría de peruanos cambiemos de mentalidad.

viernes, noviembre 03, 2006

Construyendo


(no todas las palabras se las lleva el viento)

Su verde e inquieta mirada proponía siempre un desafío. Sus manos nunca se estaban quietas. Ya sea lanzando una bola de papel, jugando a escondidas con algo o haciendo rayas en el borde del cuaderno. Y sus modales de niño rico no le impedían ser un apuesto rebelde. Parecía no interesarle nada.

Sus ojos marrones tras las lunas no eran el problema. Su ensortijada y ordenada cabellera tampoco. Su delgada figura y su aire de judío tampoco. Su intelecto, sus frases elaboradas, su lenguaje de adulto y su adusta seriedad eran el problema. A los quince todos quieren ser populares, pero ser tan hábil con los números y tan propio al comunicarse eran requisito para ser el último en las preferencias femeninas.

No es difícil imaginar que eran rivales a muerte. Lo que uno decía lo deshacía el otro. Y era peor durante los cursos libres, porque por las sinrazones del destino, les tocó juntos el taller de periodismo. Un grupo de cinco alumnos era muy poco para tamaña rivalidad. Las dos niñas ignoraban sus pleitos porque vivían soñando con si las miraba el guapo del grupo, un alumno con pinta de artista y carencia de vocabulario. Entre todos tenían que hacer una revista.

La profesora – en realidad periodista a tiempo completo que dedicaba dos horas a la semana para enfrentar a dichos adolescentes – no sabía mucho de pedagogía ni de psicología adolescente, pero intentaba de miles de formas hacerlos trabajar en equipo, lo cual era casi imposible porque todo el esfuerzo del intelectual era destruido por las críticas del rebelde, quien lo único que hacía en clase era intervenir cuando ya todo estaba listo para decir que todo estaba mal.

Un día, al inicio de clase, la profesora pidió al opositor por excelencia que se sentara al piso e hiciera el mejor castillo de naipes posible. El alumno se rió con sorna y se dispuso a la tarea más feliz que nunca. El resto del grupo lo miró casi con envidia y luego de quejarse por quince minutos, empezaron a trabajar. Al toque de la campana, la profesora pidió al mudo que derrumbara el castillo, hecho que ocurrió en menos de un segundo. Todos reían y el rebelde se paró más molesto que nunca con su “¿porqué?” en la mirada.

“Construir toma mucho tiempo y esfuerzo, pero destruir es fácil y rápido. Espero entiendan que no pueden ir por la vida criticando por criticar, sin ayudar a mejorar, sin considerar el esfuerzo de quien trabajó” – sentenció la profesora.

No sé si el alumno recordará el hecho, pero sería interesante que los políticos peruanos pensaran en eso.

viernes, octubre 27, 2006

A los 61

A los 61 tiene un blog.

A los 61 ha ganado un concurso en la BBC.

Les presento al pintor

Este es otro peruano con talento de exportación.

martes, octubre 24, 2006

¡El amor... algo de a dos!!!

El domingo, pasando de un canal a otro llegué a Big Love. Una serie controversial, escrita pensando en ganar una gran sintonía gracias a lo candente del tema. Ahí había tres mujeres discutiendo sobre porqué la primera esposa era la que imponía el orden y porqué trataban a la tercera esposa como una criada. Y el hombre contestaba el celular y se desentendía del tema: que se arreglen ellas solas. Supongo, presiento, que la idea es desanimar a quien piensa la poligamia es algo super divertido. ¿Tres amas de casa en la misma mesa? Menudo lío. Si hasta en países donde la poligamia es permitida – nuestros hermanos árabes– son pocos los que se dan el lujo de mantener varias esposas porque la ley los obliga a darles a cada una exactamente lo mismo.

El viernes, de noche, el taxista también le entró al tema. Según su teoría, el problema del Perú, la raíz de tanta pobreza, es la poligamia. “Mire usted. Ayer me encontré con un amigo que me invitó a su matrimonio. La chica está en cinta. Pero este amigo ha tenido ya otra mujer con la que tiene una hija. Pero antes, cuando estábamos estudiando, una compañera de clases también tuvo un hijo con él. Tres hijos, de tres mujeres diferentes y no tiene ni 25 años. Si fuera el único caso que conozco… pero no, tengo otro amigo que tiene ya cuatro hijos de tres mujeres diferentes. Y otro que ha tenido cinco hijos con dos mujeres diferentes. Ese es el problema de este país. Tienen hijos y los dejan regados por ahí, pasando hambre. Mientras eso no cambie…” – me decía mientras esperaba el cambio de la luz roja.

El lunes, navegando, quedé boquiabierta. La noticia estaba no solo en diarios, sino también en cuanto blog de actualidad hay. Nuestro flamante presidente aceptó ante cámaras tener un hijo de un año y nueve meses fruto de un romance extra-matrimonial. El anterior presidente – Alejandro Toledo – tuvo una de sus peores crisis cuando se supo que no había reconocido a una niña con otra mujer que no era su afrancesada y aguerrida esposa. Acá, la diferencia es que el niño está reconocido desde su nacimiento, en febrero del 2005, y que fue concebido cuando Pilar y Alan pasaron por un periodo de separación. En la foto que ha dado la vuelta al mundo, al costado del presidente, de pie, estaba su esposa – Pilar - quien muy serena y calmada, mostraba apoyo a su esposo. La coincidencia es que ambos presidentes, como otros señores nn, han tenido hijos de diferentes mujeres.

Mi mente regresó a Big Love, donde unas mujeres comparten marido, gastos, cenas y quehaceres cotidianos. Y la comparé con la realidad peruana, donde algunos ciudadanos – no todos –tienen familias y mujeres por temporadas. Acá esposa uno desconoce a esposa dos y detesta a esposa tres. Esposa uno maneja sueldo de esposo, esposa dos vive de lo que ella gana y esposa tres ni siquiera tiene hijos reconocidos ante la ley. ¿Dónde está el amor propio de las esposas en Big Love? Digo porque ellas, a diferencia de las engañadas por un esposo tramposo, saben que el señor tiene ya una mujer e hijos y deciden no solo estar con él sino que aceptan que él esté con las otras dos días a la semana. ¿Acaso son más felices por la falta de mentiras? ¿Tendrán más estabilidad sicológica por tener un ingreso mensual asegurado?

Volvamos a la definición de amor. ¿Amar es compartir esposo? ¿Amar es permitir ser la segunda o tercera en la vida de un hombre? ¿Amar es algo entre tres? Por amor, una esposa puede llegar a perdonar una infidelidad y tratar de ser afectuosa con el fruto de esa infidelidad, pero de ahí a llegar a permitirse a si misma que la traten como algo que se atiende solo dos días a la semana…

viernes, octubre 20, 2006

Toca morado

En octubre el centro se transforma. Y no es para menos. Se celebra una de las principales tradiciones religiosas del país. Si uno se pasea por el Jirón de la Unión encuentra rostros nuevos, vestidos con la respectiva túnica morada e iluminados con la respectiva mirada de fé. Parece por segundos respirarse otro aire y la esperanza retornara a muchos corazones. Eso es algo lindo. Una socióloga me dijo una vez que el peruano es así, un tanto pesimista en lo habitual, pero entusiasta en momentos determinados, como cuando revive su fé en la tradicional fiesta del Señor de los Milagros. Y hasta el temblor de 6 grados de hoy en la mañana fue ante todo, para la mayoría de los devotos, un recordatorio de cómo la venerada pintura del Cristo Morado fue lo único que sobrevivió al terremoto del 20 de octubre de 1687.

Pero octubre es también el mes de las corridas de toros y – no lo podemos olvidar – del delicioso turrón de Doña Pepa. ¿Qué es eso? se preguntarán los lectores no peruanos y yo les respondo: algo digno de ser comido muy despacio para saborearlo al máximo.

La buena nueva de hoy es que lo estamos exportando cada vez más. Sí, se va a Japón y a Estados Unidos, según Adex. Y este año ya hemos exportado 57% más que el año pasado, alcanzando la cifra de 21 mil dólares en ventas de 5,356 kilos. Parte del crecimiento se debe a que hemos empezado a exportar a Bolivia, Ecuador y Chile. Además, muchas pequeñas empresas lo están fabricando en buena calidad y por eso acá en Lima las ventas también han crecido en un 20% (ya llegamos a cerca de un millón de kilos consumidos).

Pero bueno, con el turrón de Doña Pepa hay que tener cuidado, porque algunos ambulantes te venden una galleta dura bañada de pegajoso caramelo que puede dar indigestión. Personalmente, los mejores turrones que he comido fueron preparados o en mi casa o en casa de alguna tía de cariño. Una masa suave que se deshace en la boca en un aroma de anís endulzada por una miel ligera y delicada. Así es cuando sabe rico. Y sí, alguna panadería hacen buenas imitaciones, pero no tan buenas como si es preparado en casa. Por eso, invito a los bloggers lectores a intentar prepararlo. Sí, es un poco complicado, pero vale la pena probar. (Los lectores hombres que no son aficionados a la cocina pueden sugerirlo a sus novias que intenten prepararlo en su versión simple o en su versión compleja).

Aquí les dejo la receta, no sin antes comprometerme a intentar volver a subir otro chiste algún día (como imaginarán, no soy muy contadora de anécdotas… pero dada la buena recepción trataré de desarrollar también esa faceta).

Receta
(Para 10 personas)

500 gramos de harina preparada
250 gramos de manteca
1 tapa de chancaca
1 pizca de anís de grano
1 pizca de achiote
Clavo de olor
Canela entera
Cáscara de naranja o limón
Limón
Sal

Luego de remojar el anís en un vaso de agua tibia, cernimos la harina y la mezclamos con la manteca. En este momento, añadimos el agua con una pizca de achiote (hasta que la masa adquiera una coloración entre amarillo y anaranjado). Luego, agregamos una pizca de sal, las pepas del anís (remojadas en agua tibia) y amasamos (utilizar el agua del anís). Dejar reposar la masa. Posteriormente, hacer rollitos circulares (estos deben poseer un largo de acuerdo a la fuente en la que se hornearán). Llevar al horno hasta que se doren y se inflen levemente. Por otro lado, elaboramos la miel con chancaca, clavo de olor, canela en corteza, cáscara de naranja o limón (también podemos agregar unas gotas de limón). Este dulce debe tener una consistencia gruesa. Finalmente, armamos el turrón, colocando los palitos horneados e intercalados con la miel. Para adornar el turrón utilizar confites de azúcar.

Más información en en la web Cristo Morado

martes, octubre 17, 2006

¡Resulta que soy casada!!!

Escena 2
Viernes noche. Familia reunida cenando.

- Papá: hijita hoy te llamó tu esposo (con la seriedad que lo caracteriza)
- Yo: ¿Qué? (casi me atoro)

Escena 1

Ring – Ring – Ring

- ¿Aló? (contesta con su habitual voz de malo mi papa)
- Buenas Tardes. ¿Se encuentra la señora Marcela?
- Acá no hay ninguna señora Marcela (super amargo)
- ¡Habla su esposo?
- ¡Marcelita es soltera!!! (a punto de un paro cardiaco)
- Perdón señor, estamos llamando de Telefónica para ofrecerle...



P.D. ¿Vieron? La bebe siempre será la bebe.

lunes, octubre 16, 2006

Lo justo

Vamos casi la mitad de la familia – mi papa y yo – en un taxi rumbo a quehaceres típicos de un sábado.

- ¡Mira! Abimael condenado a cadena perpetua – afirma gozoso mi papá.
- Lo mínimo. Autor intelectual de miles de muertes – contesto.
- Bien hecho – interviene el taxista.
- Sería el colmo si lo hubieran dejado salir – argumento emocionada.
- Esos terroristas que tanto daño hicieron a tanta gente. Pero deberían darles la misma pena a los militares. Yo lo he vivido. Ambos hacían lo mismo – añade reflexivo el taxista.
- ¿Usted es de Ayacucho? – como se imaginarán, ya estaba yo inclinada hacia delante y con la mirada fija en el conductor. Sólo me faltaba la grabadora.
- Sí. Tenía diez años cuando llegaban al pueblo, sacaban a todos a la plaza y mataban a los que no hacía lo que ellos querían. Pero era igual si llegaban los terrucos o si llegaban los militares. Siempre iban encapuchados. Siempre habían muertos.
- ¿Y cómo pudo salir de ahí? – intervengo angustiada.
- Me escapé. Ellos iban al colegio y sacaban a todos al adoctrinamiento subversivo, nos llevaban al cerro. El que no quería ir iban y mataban a sus padres. Tenías que obedecer. Yo me tiré a la asequia. Aguanté la respiración mientras todos pasaban por encima. Cuando se fueron empecé a correr y luego de caminar muchas horas llegué a la ciudad con un tío, quien me pagó un camión que me llevó hasta Lima.
- Aquí su vida fue otra….
- Sí. Ya han pasado muchos años…
- ¿Volvió alguna vez a Ayacucho? Dicen que ahora está bonito, tranquilo, más recuperado.
- No. Yo nunca volví, pero me han contado que la vida es otra.
- ¿Y está agradecido a Fujimori por erradicar el terrorismo?
- Para mí todos los gobiernos son igualitos. Ninguno es especial. Uno mismo va marcando el rumbo de su vida – sentencia con una mirada tranquila, un rostro sereno y una media sonrisa en los labios.

Me quedo unos minutos en silencio. Su mirada me hace recordar a mi querido Bilbo cuando partía rumbo a la tierra de los Elfos y luego de tirar el anillo al piso le decía al mago “Ya sé como terminar mi libro. Y vivió tranquilo y feliz por el resto de sus días”.

Cuan importante es, aveces, tener el valor de huir.

martes, octubre 10, 2006

¡Pim! ¡Pam! ¡Pum!

(No está de más hablar de Miraflores, ahora que andan los alcaldes en campaña)

Partimos rumbo al parque, como cualquier otro fin de semana. Montadas en bicicletas, los problemas parecen quedarse atrás, lejos, en la bulliciosa cuidad. Entre el verde de los árboles, las flores miraflorinas y la vista al océano pacífico, la paz reina.

El malecón es una de las partes más bonitas de Miraflores. Aquí los niños son felices. Los parques tienen una baranda desde donde puedes contemplar la playa. Si hay viento puedes volar cometas. Y si no, están los juegos, las pistas de patinaje y demás columpios.

Valgan verdades, y le duela a quien le duela, desde que los Andrade asumieron la alcaldía de este distrito, la apariencia turística mejoró mucho. Se invirtió en jardineros, se armaron edificios, se limpio bien la pista…revivieron la zona. Por si fuera poco, en el aspecto informático han logrado muchos aciertos. Desde el Wi Fi hasta las sesiones en línea, pasando por la instalación de cámaras en las principales vías… se ven avances importantes. No obstante, existen todavía mejoras importantes por hacer en cuanto a la zonificación, la eliminación de algunas zonas peligrosas y otros detalles. Uno de ellos saltó en evidencia el fin de semana pasado.

Luego de varias vueltas, montar por aquí y jugar por allá, antes de iniciar el regreso vimos algo alarmante. Unos agentes de seguridad bajaron al gras y entre gritos y amenazas tomaron al pobre heladero de los hombros. Hubo todo un forcejeo y mucha violencia. Luego de un par de malas palabras lo subieron a un camión. Una mujer salió en su defensa y le tiró tierra a los efectivos policiales, quienes ni se inmutaron.

Los espectadores de tamaña grosería nos quedamos boquiabiertos. Más de un niño menor de cinco años señalaba y preguntaba alarmado a sus padres porqué se estaban llevando los helados. Mi sobrinita, quien ha comido esos helados desde que nació y sueña con llegar al parque para que le compren uno, reclamaba airosa desde su bicicleta.

Luego de unos minutos – es cierto, me demoré en reaccionar – fui al policía más cercano, quien me explicó que en los parques está prohibida la venta ambulatoria sin el debido registro. Bueno, no sé yo si los helados eran clandestinos o porqué no tenía licencia el pobre hombre, pero respetos guardan respetos. ¿Qué les cuesta hacer su trabajo en forma más civilizada? ¿Por qué no miran que hay muchos niñitos muy pequeños ahí a quienes asustaron con tanto escándalo? ¿Porqué recién hoy lo levantan en peso? ¿Porqué no hacen eso con los delincuentes callejeros a media noche? ¿Y los drogadictos o borrachos que se amanecen en los rincones menos vistosos del distrito?

No es que le haya quitado mi voto de reelección al alcalde actual, ni sueño con que todos los problemas se desaparezcan en un minuto, pero si me parece importante, como ciudadanos, exigir mayor cuidado en los espectáculos que se arman en un parque infantil y poner aún más empeño en sancionar duramente al delincuente.

Al rato, ya casi olvidando el suceso, volví al borde del malecón a contemplar las aguas verde azuladas y suspirando comenté “Que relajante que es venir al parque, ¿no?”. A lo que mi sobrinita, ni corta ni perezosa, arguyó: “Hoy día no tanto. ¿No viste el - pim - pam - pum que le dieron al pobre heladero?”.

No sé que opinan ustedes, pero en ese instante, mi sobrinita me dejó sin comentarios.

lunes, octubre 09, 2006

Tres perlas de las Américas


Larga falda florida, rizos casi cobrizos, delgado rostro arábigo y mirada inteligente. Su nombre es sinónimo de excelencia. Sus notas tan altas como sea posible tenerlas.

Jeans apretados, coquetos lentes de sol y figura envidiable. Sabe tanto de aeróbicos como de música o de hidratantes capilares. Los chicos que suspiran por ella en las fiestas no se imaginan lo responsable, inteligente y aplicada que es. Que la jalen es un imposible.

Siempre a la moda, siempre contenta. Con ojos muy grandes y sueños irrompibles. Desde pequeña una traviesa. Tan sentimental como la que habla, tan estudiosa como las otras.

Las tres son tan distintas, tan dispersas, que no es fácil juntarlas en una frase. Pero aún cuando una sigue en Piura y las otras se fueron muy lejos, el 12 de octubre las tres celebran lo mismo. No es que el día de la raza sea tan importante para ellas. Ni que el descubrimiento de América merezca un almuerzo especial (y que me disculpe Colón si se siente desplazado). Resulta que por cosas del destino, nacieron el mismo día. Y estudiaron juntas cinco años la misma carrera. Y compartieron tanto dichas como tristezas, renegaron por los mismos trabajos de lengua, suspiraron por los mismos profes españoles, protestaron al unísono por las pruebas con puntos negativos de cine y por supuesto, se graduaron el mismo día.

Son tres perlas de las Américas que conquistó Colón. Tres frutos del mestizaje. Ni incas, ni españolas, ni asiáticas. Simplemente piuranas como el algarrobo, la chica de Jora o el Secochavelo. Una de ellas, luego de batallar en la cruel Lima regresó al pueblo natal para encontrar el amor. Las otras dos se enamoraron de extranjeros y cruzaron el océano con una maleta cargada de ilusiones (según sé, les ha ido muy bien) para difundir a su patria en tierras extrañas.

(P.D. Y como siempre, no faltaba más, con un mensaje las saludo a las tres)

miércoles, octubre 04, 2006

Pasiones e ideales



Sus ojos azules sonreían al verla llegar. Tocaba la bocina del añejo Chevrolet mientras movía animoso su espigada mano. La nieta – alumna de estudios generales preocupada fundamentalmente en si el amor de su vida de aquel entonces la seguía mirando o no desde la banca de la cafetería – se trepaba tan lento como le era posible.
- ¿Qué hubo? – telegrafiaba.
- Parece que se nos viene la tercera guerra mundial – aseveraba preocupado, aunque sin perder la sonrisa.
- Andá! ¿De veras?
- Escucha…

Y sí, Estados Unidos estaba ejecutando la tormenta del desierto. Para la nieta era un poco difícil imaginar una guerra con tan hermoso paisaje enfrente (el sol se hundía entre nubes coloridas y sombríos algarrobos). Pero su abuelo, incansable amante de las primicias aún cuando su día a día eran un ir y venir de cheques y granos, tenía la suficiente paciencia para explicarle la necesidad del petróleo oriental y la irracionalidad del tráfico de armas.

“Las noticias son mejores que las novelas, porque suceden en la vida real. Día a día, hora a hora, minuto a minuto, te van contando lo que sucede en el mundo. ¿Y qué pasará ahora? – se vive preguntando uno luego de escucharlas. Y al día siguiente, un nuevo capítulo nos permite conocer lo que pasó y prever lo que pasará. Son apasionantes” recalcaba siempre.

Y sí, es probable que esa pasión fuera contagiada a la nieta, quien desde aquel entonces se definió como periodista de corazón. El título vendría después. Y la práctica, la verdadera ciencia, mucho más tarde, cuando el abuelo ya no podía hablar, pero sí seguir sonriendo con la mirada. Sus azulados ojos se humedecen cuando ella le lee un texto y le dice que ella misma lo escribió. Y alza las cejas asombrado cuando ella le muestra el papel con su nombre impreso.

Desde que Gutemberg inventó la imprenta somos muchos. Desde que Simón Bolívar fundó en 1825 un diario peruano, el más antiguo del continente, somos muchos más. Nuestros predecesores fueron los cronistas de la conquista, pero la profesión - tal como la define Leonidas Yerovi - “trabajo diario a la conquista del garbanzo señor nuestro” – se consolidó en el siglo pasado.

El 1 de este mes, acá en Perú, fue nuestro día. Y en estas líneas quiero aprovechar para felicitar a mis colegas, muchos de los cuales se desviven por informar la verdad a pesar de las críticas o reproches. Trasnoches, algún pie torcido o algún dolor de espalda acompañado de un negro café madrugador, son nada ante el gusto por cumplir la misión.

Y sí, podemos ser la más noble o la más ruin de las profesiones (como bien lo dice un letrero en la entrada); podemos ser quien con ojo crítico indica el sendero de una nación o podemos ser cómplices de su destrucción; podemos investigar y denunciar las carencias de una sociedad o hacernos de la vista gorda… podemos, si queremos, ayudar a cambiar el mundo.

lunes, octubre 02, 2006

Mi clave secreta



Pasando por el centro (por cierto: de la italiana y su novio ni la sombra) me percaté de un anuncio que me llamó la atención. Un banco dice que es muy antiguo y para probarlo publica una imagen de un periódico de principios de siglo. Me acerqué bien y … sí, no había leído mal, el número telefónico era de tres dígitos. TRES DIGITOS!!!

Caray. Como nos hemos complicado hoy la vida. Mi cabeza tiene un sancochado de números. 1,3,4,2,6,7,5,... Ni la sopa de letras aguanta tantos. Ya no sé si respiro aire, o números. Y el problema no es tanto los números telefónicos, porque la memoria del celular los grava todos y con una tecla llamamos. Tampoco en los anexos del diario, porque buscas el apellido y ya. Maquinita trabaja. El gran lío lo arman las benditas claves. En casa, para llamadas internacionales, digite su clave de ocho dígitos. Para salida a celular digite su clave de cuatro dígitos. Para ingresar a la red digite su clave de diez dígitos y no se olvide de poner una diferente el próximo mes. Para el correo uno, seis dígitos. Para el correo dos, ocho dígitos. Igual para la cuenta tres y cuatro.

Sí, cuatro cuentas de correo puede sonar a mucho, pero es lo mínimo: una es para el blog, otra para fotos, otra para temas personales y otra para trabajo. Ha! Me estaba olvidando de las claves para los bancos. Una para tarjeta de crédito, otra del supermercado, otra para el banco a y otra para el banco b. No importa que hayan cero soles guardados, la clave debe ser secreta. Y faltan las claves para las webs. Sí, una para mi blog, una para el directorio de noticias, otra para el banco de fotos a, para el archivo de noticias b… ¿sigo?

Bueno, si se pudiera poner a todas la fecha de nacimiento de uno, no existiría problema alguno. Pero no. La clave tiene que ser secreta y difícil de adivinar. Tiene que combinar números, letras y símbolos. No puede ser la misma en tooooodos lados. ¿Por qué? Te roban información, te roban dinero, te roban imágenes para cochinaditas, te roban la tranquilidad o se enteran de los últimos chismes familiares.

Limeños, la Internet es insegura por esencia y muy insegura por costumbre. El 90% de las conexiones inalámbricas en zona residencial no cuenta con la mínima protección requerida. Yo voy a un centro empresarial y puedo entrar a la base de datos de cualquiera de los allí residentes. Esa es la verdad. Y en la red fija, por cable, como nos encanta comprar software pirata versión año de ñangué … y juramos a nadie le interesa nuestra vida … hay cientos de programitas espía copiando todo lo que digitamos con el único fin de ver si consiguen los números de una tarjeta para sobregirarla.

Un linuxero que se sienta por aquí dice que la solución es el software libre. El otro experto dice que la solución es cambiar con frecuencia las claves y nunca apuntarlas en un papel (simplemente memorizar). Y yo digo ¡AUXILIO! cada vez que veo la frase “digite su clave”… ¡Chispas! ¿Acá cuál era? … “Usuario incorrecto” … A ver…. “¿Olvidó su contraseña?” … hay compu, fíjate que no me había dado cuenta…”Usuario incorrecto”… ¿Porqué nos complicaremos tanto la existencia?…

La buena noticia es que ya tenemos unos policías donde quejarnos si nos roban info o nos roban plata o cosas peores. En España el comando debe llevar años de trabajo y muchos logros, pero acá recién tienen un añito, pocos recursos y muchas ganas de atrapar a los ciberdelincuentes. Aquí te brindan algunas herramientas para detectar IP sospechosos y averiguar si dicho Troll es un delincuente internacional. No está de más tener ese link a la mano.

miércoles, setiembre 27, 2006

Mandarinas Triunfadoras


Se van para el norte... Gua!!!

Parecía un sueño, pero finalmente, con mucho esfuerzo, lo lograron. Tres años atrás se hablaba con vehemencia sobre la inmediata realidad de poder entrar sin problemas a Estados Unidos. Cuando por fin parecía que se había logrado, algún problema fitosanitario ponían todo en veremos. “Ya lo aprobaron pero lo están observando”, “ya lo aprobaron pero ha habido quejas de productores norteamericanos”, “ya lo aprobaron pero…”

Finalmente, el Servicio de Inspección de Sanidad de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), oficializó a inicios de junio la autorización para el ingreso de cítricos peruanos – toronja, limón sutil, mandarina y tangelo - a dicho país.

Muchos años atrás se acusó a una plantación de cítricos de contener una bacteria fatal y entonces los Estados Unidos declararon “NO GRATA” a la mandarina y toda su parentela. Recién en 1993 se les ocurrió a nuestros paisanos negociar, así que tomaron sus maletas y se dirigieron a las autoridades gringas respectivas para pedir sacar de la lista negra a las susodichas. Tras muchos intentos, idas y venidas, dimes y diretes, nuestras mandarinas ganaron.

Desde el 2000, más o menos, varios pequeños productores de mandarinas se asociaron y decidieron vender juntos a un mercado de fuera. Pusieron su oficinita en la capital y se preocuparon por mejorar la calidad. El negocio fue viento en popa. Todos los años tenían más pedidos. Básicamente se dirigían a Europa, porque el gran mercado norteamericano los tenía vetados. “Ojalá se quiten las trabas…” comentaban tomando un café. “Triplicaríamos lo que estamos vendiendo ahora y seríamos un boom al mismo estilo del espárrago” suspiraban mientras ponían más azúcar.

Pues bueno, en junio se pudo enviar las primeras 600 toneladas de mandarinas a Estados Unidos. Y al mes siguiente 1800 toneladas de mandarinas y sus primos tangelos se subieron al barco rumbo el país de la libertad. Poquito si pensamos que tenemos unas 800 mil toneladas anuales de cítricos exportadas. Pero es el primer envío. Ya sin el mercado gringo habían superado los diez millones de dólares exportados por año (cifra mínima para considerarse producto importante en las exportaciones) pero ahora… no los para nadie.

Datillos destacables:
- Demostramos que nuestras mandarinas no tienen mancha negra, sarna del naranjo dulce y cancro.
- Ahora las mandarinas, para viajar, son evaluadas en el campo, cuando son trasladadas para empaque, al entrar a cuarentena en frío y al embarcarse en contenedores a 1.1°C.
- Tenemos 111 productores de cítricos ubicados en la costa central, de los cuales el 60% exporta.
- Según Prompex este año ya llevamos US$ 11.8 millones en exportaciones de mandarinas.